26.1.09

"Estimulo Financiero" o subsidio privado maquillado

Un plan que busca asegurar la estabilidad económica, conocido como: Programa de Estímulo Financiero, ha sido anunciado por el Gobierno Nacional.

No hemos visto que en los medios de comunicación le hayan dado la importancia debida, salvo algunas glosas o pequeños vistazos, cuestión que en verdad nos preocupa, por cuanto si se le han dado mucha importancia a estas medidas políticas cuando en su momento han sido aplicadas en Estados Unidos, Francia o Alemania. No difundir esta noticia es una irresponsabilidad de los medios, no prestarle atención también es una irresponsabilidad departe de nosotros como ciudadanos, ahora bien, si en principio el medio de comunicación no lo difundió mal podríamos nosotros estar enterados de esta situación.

Creemos que es muy importante estar enterados de los por menores del asunto, pues estamos hablando de mil ciento diez millones de balboas, que según Martín Torrijos mantendrá el crecimiento de la economía panameña. Mil ciento diez millones que no saldrán del bolsillo de las autoridades, sino del pago de nuestros impuestos y otras contribuciones que hacemos al erario público; por lo cual la fiscalización de estos fondos deben correr con la iniciativa de cada ciudadano responsable, sin desmeritar la labor que recae sobre la autoridad competente en este aspecto.

Se dijo que el objetivo de estos fondos es proteger el crecimiento del empleo, el crédito para viviendas y el financiamiento del sector empresarial. Pero habría que observar con lupa el destino especifico de estos fondos, en que aspecto quieren proteger ese crecimiento del empleo, las viviendas de quien van a financiar, y a que empresarios les van a prestas plata, porque si vamos a garantizarle mayores salarios a los que ya los tienen altos, si vamos a otorgar prestamos para viviendas en Costa del Este y si vamos a brindar créditos a empresas gigantescas a transnacionales entre otros negocios de capital cuantioso, entonces estos fondos extraordinarios no tendrán un sentido social, sino que lo único que garantizarán será una mayor desigualdad de riquezas, más abismal que la ya existente lo que representará en estos tiempos de crisis más violencia, hambre y baja calidad en la educación.

Definitivamente, estas iniciativas se parecen mucho a la que han tomado otros gobiernos en países supuestamente desarrollados, pero que no han parecido muy inteligentes, por cuanto han tenido la tónica de la ley del embudo, lo chico para muchos y lo ancho para unos cuantos, citando a los analistas económicos, con esas medidas en países como Estados Unidos, Japón o Islandia han individualizado las ganancias de los banqueros quienes siempre han vivido con lujo de los intereses y la usura, pero han socializado sus perdidas, pagando sus quiebras con los impuestos que han pagado los contribuyentes, los cuales muchas veces pagan estos sufriendo grandes necesidades. Cabe destacar que estas medidas han causado el descontento de las poblaciones más pobres en estos países, que no pueden creer como sus gobernantes de una forma tan anti democrática han regalado parte del patrimonio económico nacional, al cual ellos han aportado.

Esto tiene mucho de lógico y es que se imagina usted que en Panamá empiecen a otorgarle a estos bancos privados, que de pobre no tienen nada tanto dinero, habiendo tantas necesidades que cubrir en nuestro país.

Según el presidente Torrijos, estos fondos serán manejados por el Banco Nacional de Panamá, lo que da a esta institución una gran responsabilidad, al momento de ver a quien van a otorgar estos créditos y al momento de asegurarse en solicitar los retornos a sus arcas y para cumplir con el pago a tiempo de las obligaciones internacionales que serán contraídas por estas operaciones financieras, por cuanto estos fondos provienen además del Banco Nacional, de la Corporación Andina de Fomento y del Banco Interamericano de Desarrollo y cabe destacar que estas actuaciones no son clasificables como donaciones, por lo cual deben ser pagadas.

Política Ficción

Decía Carlos Salinas De Gortari, ex presidente mexicano, que todo en la política es ficción.

Con esa frase quería decir que en política la invención (no se confunda con creatividad) rebasa años luz a la realidad.

Hagamos la salvedad de que cuando Salinas De Gortari utilizaba esa graciosa frase lo hacía para circunscribirse a la realidad de su país, lo que no quiere decir que esto no sea aplicable a otras latitudes. En el caso de Panamá, no es la excepción.

Política - ficción es leer nuestros diarios, ver la televisión, o encender la radio y escuchar una gran combinación de situaciones que rayan en incoherencia o cuestiones medianamente sustentables y, demás de esto, no saber si una cosa o la otra es parte de la realidad u otra fantasía producto de un momento de lucidez o demencia de un personaje político, de algún funcionario o de alguna figura de la sociedad civil.

Política - ficción es no tener certeza de qué es lo concreto y qué es un rumor infundado; y, más allá de esto, es un terreno en el que las vivencias subjetivas de los "personajes de la vida pública" terminan confundiéndose con lo que debería ser objetivo.

La Política - ficción es utilizada en estos duros tiempos electorales, a placer y conveniencia de cada frente con ansia de victoria (o de poder), desde pseudo - caudillos con fuertes condimentos fascistas para convencer a los incautos que hay una candidata presidencial de "izquierda" (izquierda que desea vender las costas e islas panameñas o que se abraza a G. W. Bush, ¿quizá?), hasta candidatos presidenciales/empresarios que prometen mejores sueldos y justicia en el plano laboral (pero cuyo negocio consiste en obtener riquezas de la explotación laboral del hombre y hasta niños en las zafras, y cabe destacar que a estos seres humanos no se le paga salario mínimo).

Otro buen ejemplo de política-ficción es que un ex presidente de la República nos diga a todos que le miremos a los ojos porque nunca nos ha mentido, pero hace exactamente 19 años tomó posesión del máximo cargo público de la nación en una base militar extranjera que, aunque parezca ficción, estaba dentro de nuestro país.

Y para finalizar este artículo, decir que en Panamá hay democracia es otra graciosa frase, que no fue inventada por el ex mandatario Salinas De Gortari, sino que ha nacido como argumento nunca sustentado por aquellos personajes que viven de la política - ficción en este increíble y bello país.

Publicado en el Diario Panamá América el día 21 de enero de 2009

Juego político y reglas

Para quien haya estado al tanto de la campaña política estadounidense, podrá haberse percatado que la atención de los electores se centraba en las propuestas y las contrapropuestas de los candidatos presidenciales Barack Obama (Partido Demócrata) y John McCain (Partido Republicano).

Esas propuestas y contrapropuestas, aunque en principio tenían un sentido competitivo-electoral (captar la mayor cantidad de votos), también llevaban un enfoque informativo a los votantes; en otras palabras, no les bastaba a los candidatos tomar una posición ante determinado problema, o cuál era la posible solución ha ese problema, sino más importante aún, cómo llegar a la ejecución de esa solución desde una estructura real y coherente.

Para nadie es un secreto que el resultado de los comicios electorales estadounidenses mucho deben a la gigantesca estructura logística de cada uno de los candidatos, teniendo en cuenta que éstas se constituyen por elementos como la recaudación de fondos de financiación, propaganda y relaciones con los medios de comunicación o el "lobby" político con los delegados. Pero no podemos negar que el elemento que marco la diferencia entre la derrota de McCain y la victoria de Obama, fue la coherencia en la estructuración del discurso, la relación de las propuestas y contrapropuestas con la realidad, amén de la elegante oratoria del candidato demócrata.

Entrando más al fondo, Obama mantuvo un perfecto equilibrio en sus propuestas: entre los temas coyunturales (crisis financiera, política energética etc.), los temas de preocupación a nivel mundial (medio ambiente) y los temas de política exterior (Guerra de Irak, diálogos con jefes de Estado), dándoles enfoques que, aunque no pueden llamárseles progresistas, sí marcan un cambio en el anquilosamiento conservador característico de las campañas políticas estadounidenses.

La manera respetuosa con la que cada uno de los candidatos se refería al contendor, era una de las reglas no escritas del juego. El ataque sólo se dejaba para las ideas; dirigido contra las propuestas o contrapropuestas, o en cuanto a la coherencia en la construcción argumentativa de cada una de éstas, cabe destacar, sin caer en insultos por situaciones personales, mucho menos se vio en momento alguno, publicidad destinada a difamar al contrario o deslegitimar sus declaraciones.

De hecho, si hacemos remembranza, el escándalo que generó el espionaje del pasaporte de Barack Obama, ayudó, de cierta manera, a repuntar al candidato (Obama) en las primarias del Partido Demócrata; dejándole de enseñanza a los candidatos que el irrespeto a las reglas éticas del juego político tiene un alto costo.

Publicado en el Diario Panamá América el día 29 de diciembre de 2009