12.3.09

SOBRE LAS TETAS, EL PERIODISMO Y EL PARAÍSO

Hace poco estuve leyendo una de esas columnas de opinión que dan gusto leer y más en estos tiempos de política, cuando los “escritores” lo único que hacen es sacar a la luz su parte más oscura y adular a desacreditar a tal o cual candidato.

Que da gusto leerlas por su contenido crítico, y que aunque mucha de la ráfaga intelectual que suelte tenga que ver con temas sobre la moral (que ya hemos recalcado que no nos gusta hablar de moral por el tema de la subjetivo de la misma) , también tiene su parte científica y ¡claro! Lo que más se necesita; un aporte a la sociedad.

Sin olvidar el contenido humorístico este artículo nos ha hecho reír bastante, de hecho aquella frase, “Deberían, quizás, llamarlo “Tetametro” Canal 13” refiriéndose a un posible cambio del nombre del conocido programa CODIGO 4 ; nos pareció una opción sincera para el particular, dejando claro que ya en el canal 2 el programa AL DESCUBIERTO, en el cual además de descubrirse una que otra noticia realmente burda y poco interesante, también se descubre un poquito más de la anatomía de las presentadoras del programa con cada episodio.

Ahora bien, como no todo puede ser diversión hay que aceptar que estos programas televisivos, son canales de difusión de la obscenidad, la vulgaridad y el irrespeto. Y se ve en ellos serios problemas de forma y moral (como lo es la exhibición del cuerpo femenino como un instrumento de venta, en este caso de rating) así como el bochornoso tema de fondo y la falta de seriedad, cuestión cada vez más palpable en los canales televisivos de Panamá (las estupideces a tratarse en estos programas desde “los zombies” de tal comunidad, pasando por el señor yerbero que cura los dolores el cancer con el envio de chats a tal celular, y terminando con la “investigación periodística” sobre del azote de las yeguas en X lugar de la geografía nacional).

Definitivamente artículo de opinión del Dr. Saéz Llorens , Sin tetas no hay paraíso, publicado en el diario La Prensa del día 8 de marzo del año en curso (puede ser ubicado en este site: http://ediciones.prensa.com/ ) , da en el punto en muchas de las cosas que se pueden ver en estos nada edificantes programas televisivos, y bueno quiero felicitarlo por ello ya que son pocos los que se atreven a criticar de frente a los medios de comunicación. El artículo es un excelente aporte al debate público sobre el contenido difundido en televisión, en su forma y en el fondo, y hay que tener en cuenta que no solo es en estos programas de “las 5”, donde se ven tanta sinverguenzura, sino también en las novelas que transmiten a toda hora, en las “cómicas para niños”, en los noticieros, y las películas.

No puedo dejar de dar mi aporte al debate. Por lo cual dejo en este medio mis humildes puntos de vista sobre lo que he podido percibir de estos programas:

1- Que están alienando a la población, brindándole un periodismo extremadamente “light”, utilizando la reconociblemente importante cultura popular, pero igualmente plasmándola como una historia de comic barato. Por ejemplo en esto de las leyendas de la tulivieja, que es innegable que tenían un valor cultural y comunicativo entre generaciones, aquella imagen de la abuela en el interior del país contándole a sus nietos las historias más increíbles que desarrollaban muy bien nuestra imaginación.

Sin embargo estos programas tergiversan los relatos, recurren a dramatizaciones bastante malogradas y hasta comercializan con la ignorancia de las personas consultando al final del reportaje a estos personajes “conocedores de las ciencias espiritistas” que se hacen de dinero diciendo frases como “se siente una fuerte presencia sobre natural en este lugar”.

2- Que están llevando programa con programa a la incultura y al consumo desmedido o innecesario, con promociones estúpidas, con soluciones de dudosa procedencia para los “problemas personales” “espirituales”, “sentimentales” ect, que van desde las hierbas de las que habla usted en su artículo, hasta consultas personales con “gurús” y estos “conocedores de las ciencias espiritistas”.

3- Que acrecientan la difusión de hechos violentos dentro de la programación televisiva, por cuanto en estos espacios televisivos tienen segmentos dedicados a la crónica roja que por lo general no son nada cortos (cabe destacar estos programas siempre son presentados antes de los noticieros que igualmente brindan altos contenidos de violencia al televidente). Luego, nos preguntamos porque la creciente hostilidad en nuestra sociedad.

No hay duda, que estos programas tienen una combinación explosiva que los hace tener sus adeptos y también adeptas:

- Senos casi, casi, al aire de mujeres indudablemente guapas (dejamos claro que no hemos dicho elegantes, o bellas);

- Un contenido pobre que no necesita de mucho desarrollo intelectual para su comprensión aunado a las opiniones bastante desacertadas, a veces absurdas de sus presentadoras;

-“Panaceas” y “soluciones milagrosas” para un sinnumero de problemas individuales que no son más que reflejo de síntomas del la actual problemática social en todos los sectores de la población, y de los cuales no se ha tomado conciencia en su profundidad (por ejemplo el problema sentimental y afectivo familiar, que evidencia el síndrome social de la creciente desintegración familiar en todas las clases sociales, amen de las causas de estos problemas, la falta de comunicación de padres e hijos, el alcoholismo, la drogadicción, el desinterés por la educación y la cultura);

- Humor vulgar, soez y ofensivo (como aquellos reportajes en que mezclan declaraciones de personas afectadas por ciertos problemas, con caricaturas, que en mi opinión son una burla directa a quienes recurren a esos medios para que la comunidad tenga conocimiento de sus problemas);

- La exaltación del esnobismo, con una fuerte tendencia a resaltar lo peor de la moda.

En fin…

Se ha abierto un debate que definitivamente no puede ser cerrado hasta que los medios de comunicación se encausen tanto en discurso, como contenido, en reconocer que tienen una responsabilidad didáctica y docente (en cantidad y calidad) cada vez más seria, conforme aumenta la tecnología y crece la demografía. Además esta discusión tiene que trascender el espacio de las columnas de opinión y los blogs como este, esperamos no ser tan idealistas como lo planteamos teniendo en cuenta que como dijo Napoleón una imprenta (en estos tiempos, un canal de televisión) puede ser más peligroso que el ejercito de la nación.

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