8.6.09

TRIUNFO DIPLOMÁTICO DE LA IZQUIERDA DE AMERICA LATINA


En una resolución, tomada en la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA (1962), celebrada en Punta del Este, Uruguay, se excluyo la participación de Cuba en el Sistema Interamericano. Aquella acción, fundamentada en adhesión ideológica de Cuba al Marxismo – Leninismo, cuestión “incompatible” con el Sistema Interamericano por cuanto “el bloque comunista quebranta la unidad y solidaridad del hemisferio”.


Esta jugada político – diplomática, que fuera natural de la época (plena guerra fría), fue hasta hace poco, un vivido ejemplo del acoso sistematizado por parte de los Estados Unidos y sus “aliados” dentro de la OEA, contra pueblos como Cuba que han optado por su autodeterminación por vías diferentes a las del Establishment político y económico de Washington y Wall Street.


Ciertamente, ya no estamos en la Guerra Fría. El panorama político contemporáneo está caracterizado por buscar la verdadera democracia, que no surge en las urnas o en las papeletas para escoger a tal o cual figura o partido, sino en un sinnúmero de factores sociales, culturales y económicos, relacionados no sólo con el derecho de elegir y ser elegido, sino muchos otros como el derecho a una educación de calidad a toda la población, el derecho a una vida digna para todos, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, etc.


La cultura política en América Latina también ha evolucionado de forma sorprendente desde la guerra fría. De hecho, las poblaciones de muchos países de esta circunscripción geográfica, que sufrió un fuerte bombardeo mediático “anti comunista, anti socialista y anti izquierda”, propiciada por E. E. U. U., le han dado la oportunidad - mediante medios democráticos - a la izquierda progresista, de dirigir el aparato estatal, esto en términos concretos; pero con ello, también le han dado a la izquierda la posibilidad de reestructurar los desastrosos problemas dejados por dictaduras militares puestas y depuestas a capricho del imperialismo o gobiernos “democráticos” del corte más reaccionario “ayudados” por multinacionales; deudas externas exorbitantes o las diferencias abismales en la repartición de las riquezas por citar ejemplos; y de construir una verdadera democracia teniendo en cuenta los factores sociales, culturales y económicos y garantizando de forma real los derechos a las poblaciones .


Pero la izquierda se ha dado cuenta que el apoyo popular nacional no es suficiente, y que hay que caminar hacia una integración internacional de los pueblos latinoamericanos; por ello, han nacido iniciativas alternativas de integración como el ALBA, surgida en América Latina y destinada a los latinoamericanos.


Ahora bien, la solidaridad diplomática entre las izquierdas latinoamericanas, no se ha quedado allí, sino que ha propuesto iniciativas y tomado acciones haciendo historia dentro de foros internacionales que históricamente han sido bastiones de lucha política internacional, controlados por E.E.U.U., este fue el ejemplo de la reincorporación de Cuba al Grupo de Rio, o más recientemente el acuerdo tomado en la XXXIX Asamblea General de la OEA que deja sin efecto la resolución que excluyo a Cuba de su participación en el Sistema Interamericano, que sin lugar a dudas representa un triunfo diplomático de la Izquierda en América Latina.


Se deja ver, con hechos como este que existe un poder diplomático de la izquierda Latinoamericana que tiene efectos incidenciales en la Política Internacional.


Las declaraciones hechas por el Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Jaime Bermúdez a Radio Caracol sobre la decisión de dejar sin efecto la resolución que excluye a Cuba del Sistema Interamericano, son un testimonio importante de la trascendencia que tiene la diplomacia de la izquierda en América Latina. El Ministro Bermudez, dijo que si la resolución no hubiera sido dejada sin efecto, se hubiera causado un cisma en la OEA, "posiblemente algunos países se habrían retirado" fueron sus palabras textuales.


Respetando las consideraciones que tenga Cuba sobre una posible reincorporación o no a la OEA, hay que tener en cuenta que la democrática decisión se dio gracias a la presión diplomática ejercida por la izquierda latinoamericana, que puso en entre dicho el condicionamiento exigido por E.E.U.U. para que se adoptara tal acuerdo. Asimismo debe tenerse en cuenta que una posible reincorporación de Cuba al Sistema Interamericano representaría un fortalecimiento de ese poder político internacional de la izquierda latinoamericana.

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Este artículo fue publicado en Kaos en la red el día martes 9 de junio de 2009, link: http://www.kaosenlared.net/noticia/triunfo-diplomatico-izquierda-america-latina



2 comentarios:

  1. Mira que no había escuchado esas declaraciones del ministro colombiano, interesante.

    La verdad, creo que solución definitiva era precisamente esa, que la OEA se diluyese de una ves por todas y de inicio a algo nuevo y mejor, acorde con los nuevos tiempos históricos.

    El hecho de que Estados Unidos haya cedido a sus pretensiones imperiales en la resolución, refleja que los más interesados en darle vida a ese cascarón, son precisamente ellos.

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  2. Me parece interesante que la unión de países Latinoamericanos tenga eco a nivel interamericano y mundial. Se hace necesaria la integración de países que compartan una misma ideología siempre y cuando vayan en dirección del mejoramiento social.

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Favor combatir la idea y no al mensajero, gracias!