15.9.09

Destrucción de la identidad cultural

allá, acá y en todos lados la misma vaina


Este artículo fue publicado en la segunda edición de la revista Uno a Uno, la cual podrá consultar en el siguiente enlace: http://www.revistaunoauno.blogspot.com/

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Hace unos días veía un reportaje1 (1) en CNN sobre uno de estos reality shows que dan a todas horas, en casi todos los canales televisión, sobre cualquier cosa que venda rating y que invite a la tele - audiencia a ser más sedentarios, a perder más tiempo frente a la tele y dicho sea de paso venderle ideas prefabricadas, como preelaborados son los productos que se venden entre cada corte comercial.

Lo diferente del reportaje, es que estaba basado en un reality show musical en Afganistán, el cual se llama “Afghan Star“; lo exasperante del asunto, es lo que les contaré a continuación: En una toma del camaras se dejaba ver como jóvenes (de ambos sexos) formaban largas colas para ver la edición final de este concurso. Cuando la periodista preguntó a uno de los jóvenes que hacían fila, sobre la importancia de ser cool para la gente joven de Afganistán, el muchacho dice “si seguro, en el buen sentido… nosotros tratamos de ser como los americanos…”2 (2).

“…nosotros tratamos de ser como los americanos…” frase que resuena en mi cabeza desde el momento en que la escuche, “…como los americanos…” aquellos quienes por casi una década han fustigado militarmente a los afganos causando miles de muertos, garantizando además durante toda su estancia militar en Afganistán la fragmentación social, incitando a los clanes rivales a luchar de forma cada vez más sangrienta, propiciando la desestabilización política imponiendo un sistema “democrático“ que pone y depone autoridades títeres a placer y conveniencia del establishment de la Casa Blanca, ni que decir de la debacle económica que experimenta el país debido a esa vil intervención.

Irónicamente, muchos terminan por desear ser como su opresor, copiar su estilo, vestir como él; agradarle, muy parecido al síndrome de Estocolmo, aquel que les da a las victimas del secuestro luego de estar algún tiempo en cautiverio y se caracteriza por el aprecio sentimental del secuestrado por el secuestrador.

Sin embargo, cuando entramos en el ámbito de lo social, y estudiamos a profundidad los hechos que se dan dentro de una relación entre oprimidos y opresores se puede concluir de que estos hechos no son cometidos al azar, no son actuaciones deliberadas por parte de uno de los actores en la relación oprimido-opresor, ni tampoco son situaciones excepcionales y/o aisladas, sino una serie de hechos concatenados y continuos que buscan entre otras cosas, destruir un elemento fundamental de toda sociedad, esto es su identidad cultural, que según Larrain “es un conjunto de rasgos, más o menos fijos vinculados a la territorialidad, a la sangre y al origen, como una esencia más bien inmutable, constituida en un pasado remoto.”

Bien sabe el opresor que por la fuerza no puede destruir - por lo menos en su totalidad - la identidad cultural de un pueblo; entonces entran en escena otras herramientas - aunque más sutiles - de destrucción cultural, una de ellas, son los tipos de contenidos difundidos en los medios de comunicación masiva que exaltan el deseo individual de ser o parecerse al opresor y a la vez de repugnar lo autóctono, como aquel video de rap - cuya tele - audiencia generalmente son chicos/as de los estratos económicos más bajos - donde salen tipos con dinero a montones, autos lujosos y ropas suntuosas ¿Quién no se odia a sí mismo por ser pobre si todo el día se ve lo mismo?.

En todo el mundo, sea en Afganistán, en Cuba o en Panamá se insertan mecanismos para corroer la identidad cultural del pueblo, que al fin y al cabo es cambiante, pero como cuestión cambiante hay todo un proceso que se ha ido forjando a través de mucho tiempo, para forjar esta identidad que es nuestro principal referente de lucha contra la opresión. Y que si cambia de manera complaciente a los intereses del opresor, lógicamente deja de ser referente de lucha.

Si en Panamá pocos evalúan y recuerdan de manera crítica hechos importantes como la Invasión del 20 de diciembre de 1989, si desde Miami le venden a cada cubano/na la idea de libertad bajo la bandera estadounidense y además le dan “asilo político” a cada cubano/na que llega en balsa desde la Isla, o si en Afganistán algunos muchachos/as quieren ser cool trantando de ser “como los americanos” no es realmente por que los “tiempos hayan ido cambiando“, ni siquiera (al menos de manera directa) por el fenomeno conocido como globalización, sino por el hecho de que la destrucción de la identidad cultural de los pueblos oprimidos, los hace más oprimidos. Esto es bien sabido por el opresor que impulsa con muchos fondos económicos, influencia política, bombardeo mediatico, en fin todos los recursos en sus manos para impulsar esta causa tan canalla.

1 Dicho reportaje puede verse en esta dirección http://www.youtube.com/watch?v=5zP7io3d2J4 o por el nombre del reportaje: Amanpour Reports: Generation Islam Afghan Star en www.youtube.com

2 Teniendo en cuenta que esta acepción - americano - suele ser utilizado para llamar a los Estadounidenses en buena parte del mundo, en adelante usaremos la misma en ese sentido, aunque advertimos que americanos somos todos los que vivimos en el continente conocido como América.

4 comentarios:

  1. Gracias por vuestro comentario. Se agradece saber en que podría mejorar en fondo y forma mis escritos y este blog!
    Saludos,
    Joao Q

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Favor combatir la idea y no al mensajero, gracias!