2.10.09

El ejemplo de la FIFA y su lucha contra el racismo


La FIFA (Federación internacion de Futbol Asociado) lleva a cabo una campaña mundial contra el racismo1; labor loable e inteligente tratándose de un estamento internacional que unifica al mundo más que que cualquier otra organización internacional; esto por ser la FIFA la maxima autoridad en un deporte que juega gente de todas las edades, religiones, nacionalidades, estratos sociales y económicos así como de ambos sexos. Salvo excepciones muy raras, no hay lugar en el mundo donde no se juegue futbol y es el balón de este deporte cualquiera sea el tipo de textura, diseño o peso del mismo, reconocido como un símbolo de diversión, pasión y amistad.

Ahora bien, la iniciativa de la FIFA, no nace por generación espontánea, sino con la aceptación de que existe el flagelo del racismo en el futbol profesional; que se pone de manifiesto aún más en la actualidad. La facilidad en la movilidad de jugadores entre países y clubes, es un factor determinante del problema (entiéndase bien que nunca la causa) ; y es que los clubes ricos, en los países ricos exportan2 cada vez más jugadores desde países pobres.

El fundamento de nuestro atrevido planteamiento puede encontrarse en un estudio hecho por el Observatorio de los Futbolistas Profesionales (PFPO, por sus siglas en ingles) publicado en agosto del 2009, sobre el mercado laboral de jugadores del futbol europeo3, el cual revela que del 100% de los jugadores en planillas de los clubes de las mejores cinco ligas europeas un 42.6% de jugadores han sido reclutados internacionalmente, ese porcentaje de jugadores está compuesto de la siguiente forma: 39.2% provienen del contienente africano, un 28.7% de los jugadores emigrantes son latinoamericanos, un 19.3% de europa occidental, un 9.9% de los jugadores emigrantes provienen de Europa del Este y finalmente 2.9% de los jugadores emigrantes son de otras partes del mundo. Las cifras no pueden ser más claras.

Este fenómeno que ha propiciado el multiculturalismo dentro de las canchas, y que sin duda alguna ha subido el nivel de vistosidad y táctica al futbol europeo, ha sido malinterpretado4 por grupos extremistas quienes lo ven como una “amenaza a la identidad nacional” 5 encontrado además en la situación una oportunidad para difundir propaganda cargada de misantropía, racismo y xenofobia6.

Es paradójico que se pretenda utilizar un símbolo popular de pasión y amistad como lo es un balón de futbol para transmitir el odio étnico. Los grupos extremistas en Europa, Argentina y otros lugares del mundo lo han hecho, en algunos casos - penosamente - con relativo éxito; cuestión preocupante en pleno siglo XXI. Y bien sabe la FIFA que no puede permitir un daño grave a su reputación como institución internacional haciéndose de la vista gorda ante esta clase de sucesos y por ello ha emprendido su batalla contra el racismo, cabe destacar, de manera bastante efectiva.

Un ejemplo de la lucha antirracista de la FIFA fue sin duda alguna, lo suscitado en un juego de segunda división de la Liga Española en el que se vio involucrado como victima nuestro compatriota Alberto “El Negrito” Quintero. El hecho tuvo tal relevancia que el partido de futbol fue suspendido y hay posibilidad de sanciones a la afición del Club Real Betis (protagonistas del acto de discriminación racial).

Ahora bien, aunque las sanciones por parte de la FIFA contra este tipo de felonías son cada vez más fuertes, es una realidad que no deben ser estas las únicas sanciones aplicables a casos similares. Hay que tener en cuenta que el racismo es un mal social real que trasciende las canchas de fútbol y está en casi todos lados, incluso en Panamá donde nos jactamos de ser un crisol de razas, las tendencias racistas y xenofóbicas son cada vez más manifiestas7.

Empezar por aceptar que este mal existe es parte de la solución, combatirlo política, jurídica y activamente es quizá la otra parte. Claro está que estas soluciones no pueden depender de un solo sector social. La inclusión de todos los actores sociales en esta lucha es necesaria para que la misma sea realmente efectiva, tanto o más que la cacería de misántropos racistas que ha llevado a cabo la FIFA.

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1 http://es.fifa.com/aboutfifa/worldwideprograms/footballforhope/news/newsid=518186.html

2 Hacemos la salvedad que al usar el termino “exportan” desde un enfoque figurado. En otras palabras no queremos que se entienda que los jugadores son una mercancía.

4 Por usar un adjetivo suave

7 El odio del algunos panameños contra los colombianos, contra los asiáticos o personas de otras nacionalidades, o las recientes declaraciones racistas de altos cargos gubernamentales contra inmigrantes del continente africano son claros ejemplos de que el flagelo el racismo existe en Panamá.



2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. Parece que los "fans" del football/fútbol olvidan de que sus equipos estan compuestos por una cantidad exhorbitante de extranjeros, y que son estos los que por lo general salen a relucir en la cancha. Pero al final no se puede culpar al fánatico extremista, como todos sigue al final siendo un simple ser humano como todos. La educación, cultura, civismo, y demás valores positivos que puede llegar a tener una persona son, a mi humilde criterio, desarrollados por cada persona y no impuestos, razón por la cual debemos entender que quienes protagonizan conductas tan lamentables aún no han comprendido lo estúpido de su actuar.

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  2. Hasta cierto punto también estoy de acuerdo contigo, pero recuerda que siempre lo social influye en lo individual ni que decir que lo político y económico también mucho tiene que ver con la percepción que tenga cada quien de la realidad... Como has dicho tu el racismo es tan estúpido raya en lo inhumano y muchas sociedades han caido en ese juego estupido e inhumano, creando castas y haciendo diferenciaciones humillantes entre seres humanos...
    Muchas gracias por tus comentarios Kaiseros!!!
    Saludos, Joao Q

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Favor combatir la idea y no al mensajero, gracias!