30.3.10

Iglesia Católica, poder político y pederastia


             
           - A Cristo, a Gallego, a Torres Restrepo y a Frei Tito, verdaderos ejemplos de vida.-

     Pretender que la pederastia se acabe dentro de la Iglesia Católica con “dosis apropiadas de perdón cristiano y terapia moderna” es tan sensato como volver a la inquisición; aun así  el Papa Ratzinger sigue en su posición firme de sancionar “moralmente” a cada sacerdote que incurre en el flagrante delito de tener relaciones sexuales con niños e “instarlo a visitar al psicólogo”.
     De hecho, la medida política (más que jurídica) que ha  tomado la Iglesia Católica en estos casos es de transferir a sacerdotes de una iglesia a otra - generalmente la primera bastante alejada de la segunda -, y emitir una sanción privada contra el clérigo pederasta.   Esta medida obviamente busca proteger el anonimato del sacerdote transgresor y a la vez preservarle la vida; aunque implica – igualmente –, que  el delito quede en total impunidad.
     El tema es altamente controversial, sin embargo poco se ha dicho sobre el problema de raíz existente que no es más que la concentración de poder político que tiene la Iglesia Católica y su negativa a desproteger el  status quo del clero católico,  amén de la base clientelista sobre la que se erige la Institución, donde una mano lava a la otra. 
     Y es que esta institución tiene la potestad “de ser juez y parte”; mediante todo ese complejo entretejido burocrático y hasta gobierna al clero con leyes diferentes a las que tiene cada Estado para juzgar a sus nacionales. Estas leyes conocidas como Derecho Canónico y los muy famosos Concordatos (tratados entre la Iglesia y Estados o instituciones estatales), hacen imposible que haya autoridad imparcial que pueda investigar o juzgar a los sacerdotes por sus delitos comunes.
      Sin embargo, parece haber por parte de los altos jerarcas de la Iglesia Católica una actitud indiferente ante el tema; sólo han reaccionado al ver el escándalo que se les viene encima. Y aunque Ratzinger hace “enérgicos llamados de atención a todo el clero”, no entrar a establecer posiciones claras sobre el tema y cuando lo hace pretende seguir la anacrónica corriente (nacida con los primeros casos denunciados de pederastia y abusos sexuales dentro de la Iglesia hace tres décadas atrás) que decía que: “la pederastia del clero católico no pasa de ser un pecado”.  
        El tema circula tan fuertemente en la palestra, que las repercusiones negativas que esto pueda tener para la imagen de la Iglesia son simplemente incalculables. Sólo podría decirse que el desgaste institucional que producirá la desviación psico-sexual de algunos sacerdotes, terminará por dividirla (aún más) en distintas facciones. En cuanto a relaciones públicas para con la población mundial, representará el descrédito de la institución para con sus  millones de feligreses alrededor del mundo, que buscan en la Iglesia más que ayuda espiritual, un referente moral.
     Ante este panorama, le queda a la Iglesia dos alternativas, que vale destacar, una no excluye a la otra: 1- Establecer mediante concordatos la posibilidad de que autoridades judiciales estatales (de los diversos países donde la Iglesia Católica tiene presencia) puedan juzgar al clero por delitos comunes como lo son la pederastia, los abusos sexuales, entre otros, y 2- Hacer cumplir a cabalidad las normas internas de la Iglesia Católica, sancionando enérgicamente a los sacerdotes transgresores excomulgándoles (lo que implica quitarle esa protección cuasi – extraterrenal que los mismos tienen), pero iniciando a la vez una profunda reestructuración de las normas más conservadoras que tienen incidencia directa  en el tema, hablamos de la abolición del celibato y la apertura al sexo femenino del sacerdocio.
       Véase que las dos medidas implican que la Iglesia Católica tenga que deshacerse  de cierta porción de su amplio poder político o por lo menos romper con el clientelismo que existe del Vaticano para abajo.

Más información sobre el tema: 

3.3.10

¡No negociemos con terroristas!


Casetas de cobro, Corredor Norte - Imagen extraída de la edición en linea del Diario Panamá America.

¡Al fin una auditoría sobre lo que se debe en los Corredores Norte y Sur! ¡Qué bueno que se vislumbre una negociación sobre los contratos de concesión de los Corredores! Anuncian con gran entusiasmo varios pseudo – analistas.

Pero con algunos datos extraídos de los medios de comunicación y un poquito de sentido común puede deducirse que no vale mucho saber cuánto debemos, si la deuda es sencillamente imposible de saldar; y aún más ingenuo es contentarse con que nos aboquemos a una negociación para obtener nuevos contratos de concesión “más justos” con las empresas PYCSA (Corredor Norte) e ICA (Corredor Sur) siendo estas entidades especializadas en el terrorismo económico.

Terrorismo económico no es más que el secuestro de una economía nacional, según Wanda Fish el terrorismo económico es “La trampa de la deuda que mutila e impide la capacidad de pago del país en el futuro”(1). Teniendo en cuenta esto, se demostrará porque se habla de PYCSA (Corredor Norte) e ICA (Corredor Sur) como empresas dedicadas al terrorismo económico:

1- En las auditorías realizadas a las susodichas empresas, se constató lo que era un secreto a voces: Los contratos de concesión dados a estas empresas son tan injustos que los corredores JAMÁS PASARÍAN al patrimonio público. En efecto, según la poca información que han filtrado los medios de comunicación sobre las auditorías, se concluye que el Corredor Norte pasará a ser propiedad del Estado en el año 2093. En cuanto al Corredor Sur se dice que “esta vía nunca sería recuperada por parte del Estado de mantenerse las reglas actuales.”(2)


2- Que según estas mismas auditorías, aunque ya se ha pagado buena parte de las inversiones – la totalidad y un poco más en el caso de ICA – “hechas por las empresas” (mediante préstamos de la banca panameña) se dice que lo que se ha pagado hasta ahora no es más que intereses de la deuda. ICA (Corredor Sur) invirtió en la obra 222 millones de dólares y hasta el momento ha recibido 228 millones en concepto de peajes; PYCSA (Corredor Norte) “realizo” una inversión de 228 millones y a logrado recuperar 197 millones, también en concepto de peaje. (3)


3- A la hora de hablar de estas empresas y “la deuda contraída por el Estado para con ellas”, debería tenerse en cuenta los beneficios en especie que estas han recibido; en el caso de ICA, la concesión de los terrenos del antiguo aeropuerto de Paitilla (lo que hoy es Mall Multiplaza), los cuales fueron puestos en venta y cuyas transacciones generaron millones de dólares; en el caso de PYCSA el no pago de impuestos de importación de los equipos que utiliza. Tampoco puede olvidarse que estas empresas deben a los panameños millones de dólares en indemnizaciones (residentes afectados, daños ambientales, etc.)

ICA y PYCSA no han jugado limpio. De hecho se han aprovechado de diversas situaciones para lucrar excesivamente a costa de las necesidades del Estado panameño, por una cantidad indeterminada de tiempo. Esto hace a las empresas ICA y PYCSA, y a sus directivos verdaderos terroristas económicos.

Lo que molesta ahora, es que se hable de negociación. Aún cuando los contratos de concesión ponen en jaque a la economía nacional, afectan el patrimonio estatal y cargan con una deuda injusta a varias generaciones de panameños.

Molesta que se hable de negociación; cuando estas empresas prestan un servicio deficiente, cuando su actividad en vez de agilizar el tránsito terrestre en la Ciudad Capital, ha pasado a ser un negocio redondo que sólo responde a la comodidad de las cuentas bancarias de ICA y PYCSA, pues las infraestructuras de los Corredores se han convertido en trampas de muerte y/o de embotellamientos vehiculares dantescos., sin que se invierta mucho en el mejoramiento de las estructuras. El cuento es tan grande, que los usuarios de los corredores han acuñado una frase referente a los grandes congestionamientos en estas vías: “ESTAMOS PAGANDO TRANQUE”.

Molesta que se hable de negociaciones, cuando estas empresas han utilizado el tráfico de influencias como modus operandi para que diferentes administraciones gubernamentales se hagan de la vista gorda ante el atraco multimillonario que realizan. Para muestra “el sorprendente hecho” de que hasta el día de ayer pudiéramos conocer tan sólo una parte de lo que está pasando en los Corredores por medios de las auditorías, que en verdad no tienen nada de sorprendente – como dicen algunos pseudo - analistas hoy –, porque es nuestro derecho saber lo que debemos, es más, deber tienen las empresas revelar a cuánto ascienden sus riquezas.

Pero ahora no hace ninguna gracia saber que les vamos a adeudar a ICA y a PYCSA por una cantidad indeterminada de años, o dicho en otra forma: Tendremos que esperar a que terminen las “negociaciones” (si es que comienzan).

Por cuestión de justicia y ética no se debe negociar con terroristas económicos como ICA y PYCSA. Simplemente debe procederse con la anulación de las concesiones y nacionalización de los Corredores Norte y Sur.

(1) Fish, Wanda, Terrorismo Económico, Link: http://www.nodo50.org/aspa/module.php?link=modules/desurasur/articulo.php&ID=344

(2) Diario Panamá América, Link: http://www.pa-digital.com.pa/periodico/edicion-actual/nacion-interna.php?story_id=894504#ixzz0h85NjVV9

(3) Diario La Prensa, Link: http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2010/03/02/hoy/panorama/2110170.asp