25.4.10

Donde reina el lujo, gobierna la miseria

 

Hace unos días, leí uno de esos artículos periodísticos que te dejan verdaderamente indignado y enojado. Es uno de aquellos reportajes que revelan lo más miserable de las miserias humanas, pero que si se leen entre líneas y con cabeza fría, pueden servirnos de documentos descriptivos del momento que vive nuestro país, pues reflejan cómo están las cosas y con un poco de criticidad, pueden servirnos para ilustrar la degeneración progresiva de nuestro sistema económico. Degeneración de la cual, las autoridades gubernamentales que marcan los rumbos de la política económica parecen ser impulsores o por lo menos cómplices.

En este orden de ideas, sería bueno recordar que matar al mensajero nunca ha sido sensato. De hecho, agradezco a MELISSA NOVOA y MARIO MUÑOZ, periodistas de la revista Martes Financiero, la realización del reportaje SE TRAZA TERRITORIO, DONDE REINA EL LUJO que fuera publicado el día martes 20 de abril de 2010 y que puede ser leído en internet entrando al siguiente link: http://www.martesfinanciero.com/history/2010/04/20/informe_central.asp.

Entre otras cosas, el artículo mencionado demuestra la estrategia gubernamental en un área financiera muy puntual, como lo son los bienes y servicios de lujo. Citamos:

- "Los flamante yates y los imponentes veleros de los turistas pueden arribar a los muelles panameños sin tener que pagar tarifa alguna. La reciente decisión de la Autoridad Marítima de Panamá pareciera una medida extravagante. ¿Quienes cuentan con mayores recursos están libres de pagar?"

- "En el Plan Estratégico de Gobierno 2010-2014, Panamá debiera convertirse en un centro para turismo de lujo en destinos de playa, de negocios y compras, a fin de enfocarse en atraer a los segmentos de alto poder adquisitivo."

- "Y es que el Gobierno reconoce que “es difícil llegar a la mayoría de los lugares con alto potencial para convertirse en destinos turísticos”. En parte porque las carreteras que conectan las playas y otros destinos no existen o están mal cuidadas."

- "La meta para el Gobierno, según el plan quinquenal, es generar hasta $1,500 millones en el producto interno bruto adicionales por el turismo de negocios y compras. La idea es atraer a los compradores de lujo que encuentran mejores precios en comparación con Colombia y Venezuela, y que no pueden conseguir visa para entrar a Estados Unidos. "

La empresa privada, a través de representantes de comunicación de diferentes marcas de productos para “los gustos más exigentes” como BMW, Audi, Chanel, Paco Rabanne hablan abiertamente sobre el crecimiento financiero de sus empresas (en medio de crisis mundial) en mercados latinoamericanos y específicamente en Panamá.

Pero lo más espeluznante, fue leer la estrategia de mercado que utilizan estas marcas para vender sus artículos. Citamos:

- "La demanda por productos de marca está asociada a la búsqueda de la calidad, pero también a una “inversión” emocional. La gente aspira a mejorar su calidad de vida y quiere estar asociada a ciertos productos que los haga sentirse y verse mejor."

- "En esos años no había una cultura de consumo del servicio de lujo, reconoce René Estripeaut, director en Panamá (para Quintessentially), quien agrega que la tarea ha sido la de educar para crear esa cultura de consumo." EL CONTENIDO DENTRO DEL PARENTESIS FUE AGREGADO POR NOSOTROS.

No valdría nada hacer planteamientos de total desacuerdo contra la “estrategia” de política económica montada por las autoridades gubernamentales, ni contra las “técnicas educativas del consumo” que emplean las empresas, si no se muestra aunque sea con algunos datos la otra parte de la historia.

Y es que, aunque en Panamá puede reinar el lujo - como guarda el título del reportaje - en algunos (pequeñísimos) sectores socio – económicos; debe señalarse también que en Panamá existen graves condiciones de pobreza económica y peores condiciones de repartición de los ingresos. Según la CEPAL, para el 2008 el 32.4% de la población panameña vivía en pobreza y pobreza extrema estructural. Para el 2007 el 40% de las familias, las de menores recursos, captó el 10.4% del ingreso bruto, mientras que el 10% más rico concentró el 38.6%, también se muestra que persisten las diferencias en el nivel de ingresos entre las áreas urbana y rural (1). Según la ONG española Pobreza Cero, La desnutrición infantil en Panamá afecta al 19% de los niños menores de 5 años (2).

El hecho de que ciertas autoridades gubernamentales planteen una “estrategia” para incitar al mercado de bienes y servicios suntuosos, obliga una inversión considerable del presupuesto público, lo que implica que ciertos sectores como el agro, la vivienda, la educación, la cultura y los deportes, dejen de percibir millones de dólares para la realización de inversiones efectivas que redunden en mejorar la condición de vida y el desarrollo humano de la población panameña, que debería ser prioridad ante cualquier lujo.

Está demostrado que en países como Estados Unidos o Italia, que aquella teoría del trickle-down (goteo), en la que el gobierno realiza grandes inversiones para incitar a su vez la inversión de los agentes económicos más poderosos y que estos repartan las riquezas en el resto de la sociedad, no es más que una mentira piadosa, pues lo único que genera esta política económica es más desigualdad entre las clases socio – económicas.

Siendo Panamá el tercer país con peor repartición de los ingresos en América Latina, podría deducirse que la “estrategia gubernamental 2010 – 2014” busca el mantenimiento de un status quo y no precisamente que el que tenga más, pague más como nos lo han querido hacer ver y creer con la propaganda y el discurso de las autoridades gubernamentales.

Finalmente, aquella incitación a la (in)cultura – propulsada por las empresas – de consumo innecesario y/o seguir asociando la posesión de ciertos productos suntuosos con aquello de “sentirse mejor”, causan un desbalance entre las metas que tienen los individuos y los medios que estos utilizan para conseguirlos. Cuando “tener plata en el bolsillo”, la marca de la ropa o del automóvil es supremamente importante, paradójicamente, deja de ser importante el esfuerzo con que se obtienen esos bienes.

No nos extrañemos entonces, que junto a las grandes casas de la moda y las concesionarias de automóviles de lujo, empiecen a proliferar las grandes transnacionales del crimen organizado y que siga aumentando el nivel de inseguridad ciudadana o que el dinero de las arcas públicas termine siendo invertido en camionetas Mercedes y trajes Versace, con el pretexto de “mejorar la imagen” gubernamental.
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Lo que no es la Pena

 
Originalmente publicado en: http://manoscerebros.wordpress.com/
 
Para que una acción sea considerada como delito, debe existir primeramente, una necesidad real de que dicha acción sea reprimida, pues la misma perjudica de manera directa los bienes jurídicos de la sociedad (la vida, la salud pública, el pudor y la libertad sexual, etc.).


Es mediante la elaboración científica de una política criminal en donde cada Estado contemplará la posibilidad de penalizar tal o cual actividad; ello implica, que no deberían penalizarse actividades porque a ciertas personas con poder político o porque a un sector de la sociedad económicamente empoderado sencillamente “le molesta la cuestión”.

Asimismo, una acción será delito sólo sí es contemplada como tal en una ley que deberá ser sancionada por los órganos estatales correspondientes. Esta ley en su contenido, anuncia como delito determinada acción, pero también asigna un castigo por la comisión del hecho, al cual se le denomina pena.

La pena (y específicamente la pena de privación de libertad) viene a ser ese poder sancionador y preventivo del Estado. Sancionador porque busca la reprimenda del individuo que cometió el delito. Preventivo porque se entiende que al establecerse un castigo por la comisión de esa acción reconocida como delito, se evitará – coercitivamente –, que los demás individuos la realicen.

Algunos dicen que la pena de cárcel es reparadora, porque busca que de alguna manera se arregle el daño causado a la sociedad, aunque entiendo que sólo las penas pecuniarias (las que implican dar cierta cantidad de dinero o bienes que és el ejemplo de los días multas) o las que implican la obligación de realizar un trabajo comunitario son las que pueden reparar en alguna medida, algún mal causado a bienes jurídicos materiales como la propiedad, no así a bienes inmateriales (y de mayor importancia que los materiales) como la vida, el pudor y la libertad sexual ola salud pública. En este caso habría que hacerse la siguiente pregunta: ¿Qué resolvemos cuando encerramos a alguien en la cárcel?

La pena no es más que un mecanismo de los Estados modernos cuyo objetivo es la sanción de ciertas acciones que producen un daño grave a los bienes jurídicos de la sociedad, es el caso de los homicidios, la violación carnal, el narcotráfico, etc., ahora bien, la pena no es una panacea social; en otras palabras, sería imprudente por parte de las autoridades públicas pretender que con penar cualquier acción o hacer las penas de privación de libertad más gravosas, sin atender a una política criminal científica, se lograran resolver todos los problemas sociales incluyendo el crimen, menos cuando estos problemas tienen su génesis en la propia deficiencia de las instituciones sociales.

No podemos pretender – por ejemplo –, que con una nueva ley que penalice la corrupción con 30 años de cárcel, se acabe con ese flagelo, en un país en el que por décadas ha sido normal que las autoridades desde el Policía de Tránsito hasta el Ministro de Estado sean sobornados.

Lo mismo sucede con la pena de muerte. Y es que a las grandes mafias del crimen panameño, la idea de la posible institucionalización de la pena capital no les produce ni la menor preocupación, pues, los organismos de investigación del delito, así como las instituciones de delegación de justicia han demostrado su ineficiencia para ponerles en jaque con las penas actuales ¿habrá alguna diferencia con la instauración de la pena de muerte?; y aún más absurdo es pensar que imponiendo carcelazos a los que protestan en las calles éstos dejarán de hacerlo, considerando que los cierres de calles han sido una forma eficaz de que los problemas reales (cuyas soluciones recaen en responsabilidad gubernamental) de comunidades, sindicatos entre otras agrupaciones sociales, sean por lo menos escuchados por las autoridades públicas correspondientes, o en el mejor de los casos, resueltos.

La posible institucionalización de la pena capital, así como el uso excesivo de la pena de privación de libertad demuestran:

1- La carencia de una política criminal fundamentada en datos científicos y en el conocimiento de necesidades sociales reales,

2- La incapacidad de las autoridades gubernamentales de darle solución a las problemáticas socio económicas más básicas de la población, y

3- La propensión de las autoridades públicas de buscar en la represión, la solución del problema socio institucional que se vive en Panamá.

7.4.10

Radiografía de Boscocity


“Boscocity, está situado lejos de la cordura, a algunos años luz del sentido común; muy cerca del caos y colinda con el desorden, lo peor es que cada 5 metros cuadrados me han plantado un semáforo intelibruto que me retrasa pa´ llegar a casa.”

- Algún mal bosconiano -

Boscocity es la capital feudal del Reino de Martinelli Ville.

Aunque Boscocity tiene algunos bosques tropicales con las especies más exóticas – e inservibles - de la fauna y flora, no es esta la característica que le da el nombre a la famosa feudo - urbe.

De hecho esos aburridos bosques tropicales estaban desde hace tiempo (incluso cuando la ciudad no se llamaba Boscocity, sino Binbin Place) siendo desplazados por gigantescos malls, imponentes plazas industriales y por las construcciones preferidas de gran parte de los buenos bosconsianos, entre otros súbditos obedientes del reino de Martinelli Ville: Los gigantescos rascacielos en forma de aguja, de triangulo, de rombo; en fin, en forma de cualquier cosa que pudiera rascar el cielo.

Esas construcciones según los buenos bosconcianos, representan el “maravilloso progreso de la urbe feudal”. Y es que algunos visitantes y turistas al llegar a Boscocity lo comparan con un paraje gringo llamado Mayami, que como Boscocity esta lleno de edificios y casi rodeado de mar, pero también harto de gusanos disidentes, que la mayoría del tiempo andan borrachos como una cuba, aunque esa es otra historia.

En Boscocity hay también un lindo paseo conocido como el Boscodromo (antes denominado Franja Costera), donde se puede caminar con la familia los domingos, aunque también se puede ver el azul chocolate del mar de la bahía de Boscocity, amén del olor de esas brisas marinas, siempre tan penetrante y particularmente distinto al de cualquier otra zona costera del planeta.

En una parte del Boscodromo, se levanta un muro que no deja ver el mar aunque sirve para proteger a los humildes yates de pesca propiedad de los residentes más honorables de Boscocity y los súbditos nobles del reino de Martinelli Ville de la peligrosa e indeseada mirada de los niños bailarines de pasa - pasa y de las parejas que hacen del Boscodromo su lugar preferido para entregarse al romance.

El Boscodromo es el lugar predilecto de Boscon, un semi –Dios (Importado de The United States of America, god bless them) gigantesco y corpulento que le gusta estar bien alimentado (su plato preferido son las hamburguesas a la Boscon).

Aunque Boscon es un semi – Dios, a veces toma forma humana igualándose –humildemente- a los bosconianos. Boscon baila y llora en reality – shows, se viste de boy scout y cuando le queda tiempo graba mensajes publicitarios para empresas inmobiliarias, demostrando su buen corazón.

Boscon es el terrateniente de Boscocity (fue él quien bautizó el lugar como Boscocity) y por ende es quien da los permisos para la construcción de las imponentes estructuras que se levantaban sobre la superficie de Boscocity; es el encargado de labores de menor prioridad como nombrar las cuadrillas de bosconianos para el aseo, ornato y la recolección de la basura (labor de menor prioridad ya que en Boscocity casi no existe la basura), pero también es quien desempeña la tarea de cobrar los impuestos feudales de Boscocity, tarea que era su prefería pues como dice el todo poderoso Boscon “los impuestos redundan en el beneficio de todos”.

A Boscon también le gusta realizar tareas de interés social como poner piscinas en todo Boscocity, organizar grandes parrandas en el Boscodromo (como las que hizo en las pasadas navidades, llamándolas las Pascuas más grandes del Universo), también se dedica a facilitar iniciativas de negocios a muchos honorables residentes de Boscocity, incluso a familiares y amigos (gente muy, muy honorable).

Estas actividades le han traído problemas con algunos residentes de su feudo - ¡Qué malos bosconianos! – quienes evidentemente lo critican de forma infundada y hasta le han pedido que se vaya de Boscocity, cuestión que no tiene ni pies ni cabeza, ya que hoy más que nunca Boscocity va bien, sin mencionar que Boscocity sin Boscon no tiene ninguna razón de ser .

Y es que a pesar de tener uno que otro problemita Boscocity sigue siendo confundido con Mayami; porque aunque en Boscocity se dé un hecho delictivo cada semana (según estadísticas del Instituto Profeudo de Boscocity) los facinerosos serán corregidos con la Ley tres strikes, y sobre todo porque las edificaciones más chic siguen desplazando a los ya pasado de modas bosques tropicales; incluso el antiquísimo, viejo e inservible Parque Natural Metropolitano de Boscocity (¿para qué está allí si no produce nada?) será derribado con el permiso del todo poderoso Boscon, la iniciativa de la empresa Ricamar S. A. y la asesoría del famoso ex banquero Albert Banismo.

Sobre el Parque Natural Metropolitano de Boscocity se erigirá una majestuosa nueva sucursal del Ejército Imperial del Reino de Martinelli Ville, construida con las técnicas arquitectónicas más modernas para combatir tanto a malos bosconianos como a los súbditos rebeldes del reino de Martinelli Ville entre los que están figuras como la sociedad civil que quiere cogobernar y los sindicalistas maleantes del SUNTRACS gente de la cual ni se debe hablar en Boscocity, mucho menos en el Reino de Martinelli Ville.