24.5.10

Grecia: Otra crisis económica *

Reducción de sueldos y pagas de pensiones, aumento en los años de jubilación y en las tasas impositivas fueron algunas de las medidas del plan de austeridad que aprobó el parlamento griego, con miras a paliar la crisis económica en la que está inmerso este país.

El descontento popular por las decisiones tomadas por el legislativo heleno, se vio reflejado el 6 de mayo con una manifestación en la que participaron 30 mi personas, que congregadas en los alrededores de la Plaza Sintagma (donde está ubicado el edificio del Parlamento Helénico) se enfrentaron con las unidades de control de multitudes utilizando piedras y cocteles molotov, mientras coreaban consignas como: ¡Ellos declararon la guerra. A rechazarla!, refiriéndose a los diputados griegos que sancionaron las leyes adoptadas para contrarrestar la crisis fiscal. Cabe destacar que el día anterior, se habían registrado violentos disturbios en las calles del centro de Atenas en los que murieron tres personas. Además hubo varios heridos y arrestados.

Tres diputados del Movimiento Socialista Panhelénico, fueron expulsados de la bancada por el Primer Ministro griego George Papandreou (quien también es Socialista Panhelénico), por oponerse al plan de austeridad. Según las autoridades gubernamentales griegas, las medidas fiscales buscan ahorrar unos 30 mil millones de euros al presupuesto de Grecia, en los próximos 2 años. Además, el programa de austeridad fiscal garantizará la dación de créditos internacionales por parte del Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea. Son aproximadamente 110 millones de euros los que entrarían al erario griego, de aprobarse dichos préstamos.

La situación actual de Grecia rememora tantas otras crisis económicas mundiales de reciente data. Incluida la estadounidense (que vale destacar, aún no termina). La especulación financiera de grandes agentes económicos, el desmedido endeudamiento público externo, concatenado a un endeble sistema de pagos a los créditos internacionales; amén de las condiciones previas impuestas por las instituciones (FMI, BM, etc.) para otorgar dichos préstamos - que muchas veces terminan por enredar más los problemas en lugar de solucionarlos-, así como el endeudamiento público interno a altas tasas de intereses son algunas de las causas de los colapsos financieros internacionales.

Obviamente, sí la economía mundial es como una cadena, cuyos eslabones son los países, los organismos económicos internacionales, las grandes empresas transnacionales y la banca privada internacional cuando se afecta el pago de deudas entre un eslabón y otro, se genera afectación directa o indirecta en los demás eslabones. Asimismo, la especulación financiera producida por cualquiera de los eslabones afecta a segundos y terceros.

Lo lamentable es que en este juego pocos son los que pueden tomar resoluciones. Y estas decisiones terminan por afectar a los más de 5 mil millones de habitantes pobres del mundo.

El manejo de los presupuestos públicos parece pertenecer más a gobernantes, empresas transnacionales y burócratas de los organismos financieros internacionales, que a los ciudadanos de los países, generando un verdadero problema de democracia, pues unos cuantos deciden en los parlamentos, los ministerios de economía, entre otras oficinas refrigeradas, lo que afectará a las grandes mayorías trabajadoras. Es irónico -por ejemplo- que en una de las democracias más antiguas del mundo, sean destituidos tres parlamentarios por ir en contra de una línea política, que a su vez ha sido rechazada por miles de griegos.

En el caso de la reciente crisis económica de los Estados Unidos, se optó por emprender un plan de “rescate financiero” que se centró en otorgar préstamos multimillonarios a bancos y aseguradoras (culpables de la crisis en buena medida). Poco se hizo por aquellos que perdieron sus casas al no poder pagar las hipotecas. Lo mismo sucedió en Alemania y Francia, que ante el peligro de que estallara una crisis en sus economías, se decidió otorgar cuantiosos “paquetes de rescate” a bancos, sin tomar en cuenta la situación de millones de desempleados que hay en aquellos países.

En Grecia ha sido lo mismo. Se busca combatir la crisis, por el lado más delgado de la cuerda, disminuyendo el pago de sueldos y pensiones a los trabajadores cuando han sido los malos manejos del presupuesto público, la corrupción, la falta de prioridad en los gastos (8 mil millones de euros por año en gasto militar. Grecia es el país de la Unión Europea que más presupuesto dedica al ejército, equivale al 4,3 % de su PIB) y la especulación financiera por parte de poderosos agentes económicos las verdaderas causas de la crisis economía en Grecia.
* Publicado en el Diario La Estrella de Panamá. 22 – 05 – 2010.
Agradecimientos a la Licenciada Doris Hubbard y a La Estrella de Panamá por cederme el espacio en la sección de opinión.

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