19.10.10

Viaje de lunes por la tarde

Si le das doble click se pone más bonita

¿CÓMO CARAJOS PUEDE UNO SENTARSE AQUÍ?… Estos asientos estrechos… Se me pegan las rodillas con el puesto de adelante, y sacan músculos en la nalga… Es como sentarse en bloques de 6 pulgadas. Si llueve ¡QUÉ CABRÓN CALOR! Ese cielo gris casi está negro. Mejor dormir ahora, ahora que estamos lejos y ya de cerquita me levanto ¡OFI! Como si no me hubiera montado en esta carcacha.

Este tipo de al lado no controla su cuello ¿O QUÉ? Me despierta con un cabezazo en el hombro en cada parada… Bueno, a cualquiera le pasa, debe estar bien cansado, a mi me pasa eso cuando no duermo bien, el problema es que este no me deja dormir, quizá mañana seré yo el que cabecea al de al lado mío; espero que se la aguante porque hoy estoy tolerando a este y le pude meter un derechazo la primera vez que me cabeceó el hombro…

Ni modo, toca no dormir. Cuando se despierte el cabrón, lo voy a mirar bien duro como si le fuera a pegar. Cuidao´ y lo amago, ja ja, ¡GUÁCALA! Si hasta se está babeando, no controla su cuello ni su boca, ahora mismo pueden quitarle hasta el suéter y ni cuenta se daría, debe estar soñando que va en un bus con aire acondicionado y con puestos ergonómicos, así como los que fue a ver Papadimitri en Bogotá. Ja ja ja, pobre tío, si supiera que todo el mundo se está burlando de él.

¡PRAF! ¡PRAF! ¡PRAF! (los pasajeros del bus cierran las ventanas)

¡CARAJO! Lo que faltaba, comenzó el diluvio.

3 comentarios:

  1. Muy Bueno!! jejeje

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  2. excelente hermano! jajaj... la historia q vivo todos los dias de viaje a las cumbres!

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Favor combatir la idea y no al mensajero, gracias!