29.11.10

Las “verdades” oficiales*


Imagen extraída de la edición del 29 de noviembre de 2010.


Con la terquedad con la que un burro vuelve al fuego sin sentir temor, es comparable la actitud de las autoridades en cuanto a la negación de sus responsabilidades.

Con una facilidad espeluznante, figuras que detentan altos cargos gubernamentales -del presidente para abajo- desestiman la culpabilidad que tuvieron (y tienen) en los hechos suscitados entre el 8 y 13 de julio de este año en Bocas del Toro, ahora falta ver a qué chivo expiatorio le achacan las responsabilidades jurídicas de las muertes y las heridas.

Esa terquedad, ese cinismo y esa arrogancia son solo manifestaciones emotivas de la tiranía con que están manejando la cosa pública. Recientemente, en un artículo de Tim Royers para la revista Time titulado Panama's President: Trying on a Strongman Role? ( que en español vendría a decir algo como: Presidente Panameño: ¿Asumiendo el rol de hombre fuerte?) hay un interesante análisis que resume la biografía y la forma de actuar del presidente políticamente, en poco más de 4 líneas , citamos: “(Martinelli)Es un hombre de gran riqueza, que fue implacable en los negocios y luego creó su propio partido político con éxito. Él tiene un increíble sentido de sí mismo y cree que puede salirse con la suya cuando quiera.”

Asimismo con el cinismo de costumbre, algunos voceros gubernamentales salen al paso restándole importancia a la publicación de Time, de la misma manera con la que se han negado las responsabilidades en la masacre de Bocas del Toro, y con la insistencia con que se insulta a los periodistas cuando se publican en los medios “noticias molestas”, aunque luego se diga de manera repetitiva – casi tan repetitiva como la propaganda en la que Los Rabanes dicen ¡Vamos bien!- que no hay ninguna persecución contra los periodistas, que las condenas contra Justino Gonzalez y Sabrina Bacal nada tienen que ver con presiones del Órgano Ejecutivo, que nadie dio “ordenes superiores” para retener a Paco Gómez Nadal por varias horas en el aeropuerto ni a Carlos Nuñez por tres semanas en la cárcel.

No extrañaría nada que cuando empiecen a caer las críticas de la opinión pública sobre estas “verdades” oficiales se convierta a los periodistas en “los culpables” de las declaraciones de Martinelli en las que niega la culpabilidad gubernamental en los hechos de Bocas del Toro, así como en un momento les echaron a estos y a los medios toda la culpa de aquella crisis nacional.

Y es que estas declaraciones se interpretan mínimamente como una burla a la inteligencia del pueblo, llamándonos idiotas, analfabetas, borrachos y gente sin memoria, aunque no de una manera tan literal como lo hizo el Ministro Mulino y la Ministra (des) Cortés en medio de la crisis, faltaría que pongan a Los Rabanes a cantar algo así: sin sindicatos estamos bien/ sin periodismo estamos bien/ y el Gobierno no tuvo la culpa de lo que pasó/ ¡Vamos bien!.

Parece que no hay aprendizaje alguno por parte de las autoridades del Gobierno Nacional, la terquedad, el cinismo y la arrogancia de estos tiranos les impide reconocer sus errores aunque cuesten vidas, mientras los camarones legislativos siguen cocinándose, auspiciados e incluso preparados por el Órgano Ejecutivo, la forma despectiva de comunicarse tanto con los periodistas como con dirigentes del movimiento popular sigue siendo una regla invariable, las promesas de campaña más apremiantes como bajar la canasta básica o mejorar la administración de la Caja de Seguro Social han quedado en un verdadero limbo, sin embargo, mega proyectos millonarios nunca antes consultados con la población ni puestos en las promesas de campaña, son financiados con el presupuesto público, nuestro presupuesto.

Estas situaciones ya son de conocimiento de mucha gente que está tomando conciencia del proceder despótico de las autoridades gubernamentales, y no sólo se discuten a nivel local (recordemos que al ser Panamá un país de transito hay muchos intereses internacionales en juego) prueba de ello son publicaciones como la de Tim Royers en Time o la de Mary O´Grady en The Wall Street Journal (Panama's Presidential Temptation), les recomendamos a estos periodistas que ni se les ocurra darse una vuelta por Panamá a menos que estén dispuestos a pasar algunas horas de más en el control migratorio.
 
* Publicado en el diario La Estrella de Panamá, edición del 27 de noviembre de 2010. Agradecimiento a quienes comentan la publicación, hasta aquellos que critican negativamente http://www.laestrella.com.pa/mensual/2010/11/27/contenido/303801.asp 

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