30.3.11

Hay que hablar de sexo

A Valentina, victima del sistema

     Recuerdo que cuando era zambito y estaba en 5to grado de escuela primaria tenía como 11 años–,  una vez llegó una gente de la Caja de Seguro Social a la escuela y todos en el salón los recibimos muy contentos porque nos habían dicho que nos iban a hablar de sexo.

     Ya a esa edad las hormonas empiezan a hacer ebullición y todo lo que suene a sexo es como un gran tabú escondido entre los gagueos de los padres al preguntarles del tema, las revistas porno y las conversaciones de compañeros y amigos, algunos más experimentados que otros en la materia.

     En el salón se quedó una muchacha de blanco que recuerdo, era muy guapa y no solo yo me sonroje al imaginar que ella era quien nos iba a introducir por aquellos caminos inhóspitos de la enseñanza sexual.

     La desilusión fue gigantesca, a tal punto que todavía hoy recuerdo sus palabras: –Vengan las niñas. Los varones recibirán su clase mañana, pues el doctor está incapacitado… (Ese mañana nunca llegó, nunca nos dieron charla de educación sexual, nunca vino ningún doctor de ningún lado)

     Al no poder contener la curiosidad, pregunté a una compañera sobre qué era lo que habían hablado del otro lado las niñas. Ella me dijo que eran puras cosas que ya le había explicado su mamá, que la pubertad, que la menarquía, que los periodos y la menstruación, prometían volver por más, promesas…

     Siguió la vida, conocí gente que tuvieron sexo a los 12, iban a chupatas y tenían sexo, supe de gente que tuvo hijos a los 15, fui a chupatas, tuve sexo, escuché historias de conocidas a las que violaron bajo los efectos de algún anestésico, conocí gente que se rumoraba que tenían SIDA, escuche de muchachas que no pasaban de los 16 con 1, 2, 5 abortos provocados, gente que tuvo hijos a los 17, gente discriminada por sus preferencias sexuales… En fin.

      Dicen que el “hubiera” no existe y sería tonto lamentarse ahora con tantas cosas que han pasado, aunque siempre me pregunto qué “hubiera” pasado si en la escuela nos “hubieran” hablado de sexo sin tapujos ni awebasones.

      En una sociedad ultraconservadora, donde la Iglesia Católica o cualquier secta de más de cinco personas tiene más influencia que la comunidad entera, los condones son vendidos como artículos de lujo, las inyecciones anticonceptivas tienen precios increíblemente exorbitantes y los papás te hablan de sexo con la cabeza gacha y bajiiito, como quien no quiere la vaina; sin embargo, cuando vienen las barrigas todo el mundo las señala, les niegan la educación a las jóvenes embarazadas –mandándolas para su casa porque “son un mal ejemplo”–, en el más patético de los casos a los hijos “medios bajitos de sal” los llevan a un prostíbulo para “curarles la cuecura” como si la homosexualidad fuera una enfermedad. La hipocresía pulula por estos lados mientras nos sumimos en una ignorancia sexual penosa.

     Estaba leyendo que en los dos últimos años, Panamá a desarrollado cero % la educación sexual (véase Panamá aún debe la tarea) con todo y eso criticamos a la juventud por ser unos “desaforados sexuales” –¿Niñas preñadas a los 10 años? En nuestros tiempos no se daban esas cosas. Suelo escuchar a cada rato.

      Hay que empezar a hablarle de sexo a las muchachas y muchachos antes de los embarazos, como hay que empezar a crear políticas de estado en educación sexual antes de que se nos venga encima una explosión demográfica. Enséñele a usar el condón a su hijo y dígale a su hija que se rehúse a tener sexo si él no se lo pone, dígale que un orgasmo mientras se hace el amor (o se tiene sexo) es una de las sensaciones más sublimes que existen, que es tan sublime que no se necesitan tragos ni drogas para disfrutarlo, pero que como todo en la vida los orgasmos pueden traer consecuencias de las cuales hay que protegerse.

     A los diputados que responden a los intereses de los lobbys de esas sectas les digo que no estamos en el Medievo, que es difícil encontrar un cinturón de castidad en las farmacias y que es imposible pensar en la abstinencia cuando las hormonas hacen su efecto ¿Acaso nunca fueron adolescentes?; con que le quiten los impuestos a los condones, con que se les pueda hablar a los estudiantes de sexo en la escuela es un buen comienzo.

     En las escuelas todavía hay chicos esperando su charla de educación sexual, ojalá no se queden esperándola.

27.3.11

Entren los que quieran leer de Calle 13


Ta´ va escuchando el CD nuevo de Calle 13 Entren los que quieran, que no es ni tan nuevo nada porque salió el 23 de noviembre del 2010, pero como por estos lados ha pasado desapercibido (como muchas otras cosas buenas que están pasando afuera) me voy a poner a hablar de la cuestión. 
Tengo que decir que desde el primer CD llamado Calle 13, me ha gustado la música de esos manes por la originalidad de las melodías de Visitante, por las letras explícitamente irreverentes –como dice Residente en el Tango del Pecado:“La real academia yo se la dejo a España”–, por esa  forma impúdica de  cantarle al sexo; por los insultos a los gringos (que con todo y eso son los que más les compran los CDs), en fin, porque son unos tipos que desde Se vale to-to  revolucionaron la música en América Latina y todo ese mercado de plástico, mierda desodorizada y silicón que ve en Dadiyankis, Guisin-y-Yandeles y Paulinas Rubios sus máximos exponentes. 
 Bueno, pero la cuestión es hablarles de Entren los que quieran. Como sabrán, por acá por Panamá no hemos escuchado mucha cosa del álbum, de repente una que otra vez esa canción que se llama Vamo´ a portarnos mal, pero lo demás, casi nada. 
 Lo cierto es que es un CD muy controversial desde el intro, anunciándole a su disquera Sony que se acaba el contrato y que cinco millones son muy pocos para volver a firmar “y si te gusta el disco, por el internet lo puedes bajar y piratear”. Toma posiciones políticas en casi todas las canciones como es el ejemplo de Calma pueblo “la mafia más grande vive en el Vaticano”, Digo lo que pienso o El Hormiguero. Latinoamérica es toda una  joya de nuestra música popular que invito a escuchar una y otra vez; mi favorita es La Bala que tiene un tremendo mensaje, “cuando se lee poco, se dispara mucho”. 
 En cuanto a las melodías, la cuestión es muy fuerte, mezclando, reggae, rap, rock, música andina, merengue, violines, guitarras, trompetas, bongos y un montón de instrumentos que  unidos a las voces de Residente y los artistas invitados brindan al oyente tremenda experiencia acústica, incluso está En Annunakilandia que es un hermoso intermedio instrumental. En este disco no se encontrará nada de la monotonía regetonesca con el duuu-piii-tuuu-piii-tuuu hecho con algún programa de computadora.   

Creo que Los Calle 13 marcan un antes y un después en su carrera con este CD. Después de todo, el mismo disco se llama Entren los que quieran, una especie de reto: Si quieres escuchar el disco dale, y si no me vale verga. Digo que marca un antes y un después por la cuestión de las posiciones políticas de las canciones, recordemos que en los discos anteriores si bien tenían sus canciones con mensajes políticos no eran la mayoría, más bien tenían canciones para el relax, la desinhibición o el sexo explícito desde el punto de vista retorcidamente genial de Residente, aunque también hay algo de eso en el CD. 
Quizá por lo de las posiciones políticas es que las emisoras de acá no le han dado mucha difusión al álbum. Bienvenido hubiera sido si el disco estuviera lleno de canciones huecas como danza kuduro o la gasolina; por eso me pongo a hablar del CD, porque no se conoce mucho y la verdad que vale la pena escucharlo enteresito.   

25.3.11

La salud mental de Martinelli

Sinceramente me preocupa la salud mental de nuestro jefe de Estado

aunque para ser franco, lo que más me preocupa es: ¿Qué fue lo que él habrá imaginado que escuchó del Pato Donald y de Mickey Mouse?

23.3.11

Hacer sancocho de gallo muerto

 Recomendamos poner pausa al reproductor de música está aquí al lado izquierdo.

Si lo tuviera que hacer de nuevo lo haría aunque el costo fuera alto. Hubieron hombres y mujeres que dieron su vida, no por nosotros, ellos lo hicieron por la democracia, por la libertad y YO NO DUDARÍA PAGAR LO QUE SEA POR SER LIBRE…
Palabras de Billy Ford sobre la Invasión
del 20 de diciembre de 1989.

No tengo por qué dar explicaciones sobre el título. Después de todo estamos en democracia, ¿No es así?
 Bueno de todos modos hay que argumentar las cosas para que la cuestión no se malinterprete, o para que pueda malinterpretarse bien. 
 Desde el sábado que se murió Billy Ford he estado escuchando cada cosa en estos medios; que si un héroe de la democracia, que si un gran hombre, que si un mártir, y la que menos me ha llegado a gustar (de hecho, me va entrando como cólera cuando se lo escucho a Mayín Correa o algún otro idiota) que Billy, Endara y Arias Calderon merecen páginas enteras de los textos de historia de las escuelas por haber traído la democracia a Panamá. 
 Desde hace rato en las escuelas deben pasar el documental “The Panama Deception” (es el que pongo al principio de este escrito, ver por lo menos los dos primeros minutos) y no lo hacen. Las nuevas generaciones no saben que aquí nos invadieron los gringos el 20 de diciembre de 1989 y que mataron a familias enteras –algunos  hablan de más de mil muertos–, todo ello con el beneplácito de Billy Ford, Endara y Arias Calderón que mientras tanto, eran juramentados como terna presidencial en una base militar estadounidense de la Zona del Canal, ¿Coincidencia?. Si estos señores tienen que salir en páginas enteras de los libros de historia, sería para dejar bien claro lo vende patrias, malinchistas y asesinos que fueron o son. ¡Prohibido olvidar!
Como todo muerto, ahora Billy es el más bueno de todos los hombres, y como algunos tienen miedo de que los muertos les jalen la pata o de caer mal ante las cámaras, no osan en pensar, en hacer remembranza, mucho menos en hablar de las cagadas que hizo cuando vivo el “gallo ronco”. Para mí –desde que tengo conciencia de verlo hablando por la tele– fue un oportunista político consumado (ahora consumido) y no ha cambiado mucho la cuestión desde el sábado.

19.3.11

De coyuntura en coyuntura*

La coyuntura, en términos políticos, según el Diccionario de la Real Lengua Española, es: combinación de factores y circunstancias que, para la decisión de un asunto importante, se presenta en una nación
Para el Instituto Centroamericano de Estudios políticos, la coyuntura se puede definir como la forma de manifestación de la lucha de los diferentes actores, grupos, en una sociedad específica y en un momento determinado.  Teniendo en cuenta estas dos definiciones de coyuntura, podemos decir que la misma se da en un tiempo y un espacio determinado. Cierto es que siempre habrán coyunturas. Hablar de una sociedad o país sin coyunturas es ciertamente incorrecto. 
Hay que apuntar el hecho que las coyunturas no sólo se dan a nivel nacional, sino  también dentro de las organizaciones políticas, culturales o cualquiera sea su ámbito de acción, asimismo dentro de las instituciones. Incluso los espacios regionales dentro de un país (provincia, distrito o corregimientos, en el caso de Panamá) tienen sus coyunturas.
Cada uno de estos espacios, tienen sus estructuras propias, sus problemas y sobre todo sus contradicciones. Estos elementos son los que determinan las coyunturas que se van dando. Es por ello que la coyuntura que vive Estados Unidos, Colombia o Panamá en un momento específico no son iguales, ni iguales son las coyunturas que a lo interno pueda haber en Chiriquí o Darién, aunque hay que destacar  que podrían presentar ciertas semejanzas, sobre todo porque están dentro de un país.
No son iguales los problemas que puedan presentarse en un momento en el Ministerio de Economía y Finanzas o en la Universidad de Panamá. Una explicación simple a este fenómeno, es que los países, regiones o instituciones tienen elementos económicos, políticos y culturales diferentes; en otras palabras, sus estructuras, sus contradicciones internas y externas son distintas y  no puede esperarse que las situaciones que se van dando en el tiempo dentro de estos espacios sean  idénticas.
Eso sí, puede hablarse de que la coyuntura dentro de una agrupación puede determinar coyunturas en otras y es que las sociedades no están aisladas unas de otras, por más que a veces quiera verse así. Como  ejemplos, el desempleo en Colombia ha hecho que muchos de los/las ciudadanos/as colombianos/as vengan a Panamá a buscar un mejor futuro; luego de que el Ministerio de Economía y Finanzas ordenó una consultoría sobre los impuestos  nacionales, se llegó a la decisión de que debía incrementarse el impuesto de bienes muebles (ITBMS) y así sucesivamente.
Vamos viendo que dentro de las coyunturas hay intereses de diversos actores, sean estos los ciudadanos colombianos o el Ministro de Economía y Finanzas. Pero hay que tener cierto poder para determinar esas coyunturas, como bien se dice, en las coyunturas van dando cambios en la correlación de fuerzas de los actores sociales, el ejemplo más cercano temporalmente hablando, podría ser la lucha del pueblo Ngäbe contra la ley 8.
Luego de esa lucha este grupo originario, más que luchar contra la minaría per se, luchó por respeto. Después de todos los improperios habidos y por haber que les dijeron a los Ngäbes,  tanto autoridades como la gente que no comprende ni respeta la cosmovisión con que este pueblo ve las cosas, lograron que se derogara la ley y que se hiciera lo que se debía hacer desde hace mucho tiempo: Dialogar.
Como ya dijimos, hablar de una sociedad sin coyunturas es incorrecto, pero muchas veces esas coyunturas pasan desapercibidas para el ciudadano de a pie debido a que las contradicciones que se dan en tiempo y espacio se hacen por decirlo así imperceptibles.
Sin embargo, este gobierno va de coyuntura en coyuntura haciendo visible cada contradicción, incitando a la lucha de clases cada vez que puede, utilizando su poder para tratar de cambiar la correlación de fuerzas en su favor, sin apostar mucho por el diálogo democrático. La tristemente célebre cita “no vamos a co-gobernar” es una de las muestras más palpables. En cada movida política, Martinelli y su horda quiere ganar el 101% y no precisamente para administrar la cosa pública correctamente.
 Desde que entró el gobierno del cambio al poder nos han tenido de coyuntura en coyuntura, una especie de declaración de guerra entre las clases sociales con ribetes, inclusive, fascistas.
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Publicado en el Diario La Estrella de Panamá, sábado 19 de marzo de 2011. Agradecimiento a la Licenciada Doris Hubbard, Editora de la sección de opinión de La Estrella.

14.3.11

No titulado, No. 582

Levanté mi voz como las trompetas de Jericó
Dalton, Las Cicatrices, IV

Paradójico
escribir:
para la mejor amiga,
para el peor enemigo,
en la misma noche;
las mismas circunstancias.

Palabras:
no dichas,
ácidas
ásperas
mojadas del veneno
[particular
del sentimiento.

11.3.11

Acabó el Carnaval/ Volver a la rutina

A felicidade do pobre parece
grande ilusão do carnaval
A gente trabalha o ano inteiro
Por um momento de sonho
Pra fazer a fantasia
Jom Tobim

Se acabó el carnaval, se revierte el éxodo por las cervezas y el seco y vuelve la gente a esta vida de rutinas, aunque cabe decir que el carnaval es otra rutina. Sí. Emborracharse en la tarde mientras a uno le echan agua, entre 1 y 5 pm, volver a casa de la tía en fuego, dormir unas horas, ver La Cascara, emborracharse de nuevo en la madrugada mientras se escucha alguna canción de Sandra o de Saik en el DIOS TODO PODEROSO PH, entre 1 y 5 am, llegar a casa de la tía ebrio/a dormir hasta las 11, volver a pegarse al vaso.

Lo digo con propiedad y sin ninguna pena. Esa vida ya pasó por mí y la disfruté bastante (y ella a mí) más o menos desde los 12, después de todo el camino del exceso, como dice Enrique Bunbury, es fuente del saber, siempre y cuando uno vaya aprendiendo que quemar con malas artes el espíritu del vino también le quema a uno el cerebro; esa rutina es tan o más cabrona que la del trabajo, la casa, la tele, el internet… Y ya uno va haciendo cosas diferentes en aquellos días de ocio.

No estoy escribiendo contra los carnavales, después de todo es divertido sentarse frente a la tv y no ver novelas que huelen a silocón, pólvora entre otras cuestiones. Estas imágenes de cuatro días con gente borracha bailando choque-choque o peleándose entre tonadas, le roban a uno algunas carcajadas. Suena sádico burlarse de aquellas demostraciones de degradación humana, pero es que eso es lo que recoge la antena entre una y otra cosa del folclor autóctono carnavalero.

No estoy escribiendo contra los carnavales y bien sabe Usted, Estimado/a Lector/a (si me ha leído antes) que tampoco pertenezco a ningún culto religioso, sea católico, evangélico, mormón, iglesia maradonista, o parecido. De hecho, me parece toda una hipocresía aquello de que luego del carnaval, de caminar por todo esa ruta de excesos venga aquel periodo de “reflexión” del que tanto hablan estos pendejos de la católica, para ellos cualquier época del año es buena para quitarle plata a la gente sobre todo en estas fechas (el cielo siempre ha tenido un precio, ¡pon algo para la limosna pecador!), y para algunos sacerdotes cualquier época del año es buena para violar niños.

No estoy en contra de los carnavales, sólo estoy diciendo que se acabó el carnaval y que hay que volver a la rutina, la otra rutina.

4.3.11

Con las cutarras puestas/ entrevista con el Profesor Milciades Pinzón Rodríguez

Para ver mejor ponga pausa al reproductor de música que está
al lado derecho de esta entrada

Entrevista con el Profesor Milciades Pinzón Rodríguez, Catedrático de Sociología del Centro Regional Universitario de Chitré.
El Profesor Milciades nos habla sobre su libro "Con las Cutarras Puestas", publicado en 2002 por la Editorial Carlos Manuel Gasteasoro de la Universidad de Panamá.

El Prof. Raúl González Guzmán, acucioso investigador interiorano comenta en el prólogo sobre la obra y el autor: "En toda la obra se manifiesta un profundo amor por este pedazo de patria interiorana. Tierra de "manutos", "patirrajaos", "encutarraos", motes con que antes despectivamente se nos llamaba, sin duda, por nuestra falta de instrucción.
En toda la obra afloran gotas de acíbar y de miel, que destila su alma de interiorano cabal. Es toda ella un clamor, un grito desesperado, para que no dejemos perder las raíces de esta cultura raizal azuerense, porque él, al igual que Reina Torres de Araúz, llegó a comprender que "...los pueblos que olvidan sus tradiciones pierden la conciencia de sus destinos".

Esta entrevista fue realizada en la ciudad de Las Tablas el día 26 de febrero de 2011.

Grabación y voz entrevistadora: Joao Quiróz Govea
Apoyo y logística: Rodney Saavedra Navarro

Para más información: http://www.sociologiadeazuero.net/, blog del Profesor Milciades Pinzón Rodríguez.

3.3.11

Derogaron la ley 8, no dormirse en los laureles

El presidente de la República, Ricardo Martinelli,
dijo que la decisión de derogar la Ley 8,
 se debe a que el 75% de la población rechaza la minería. 

A decir verdad, estoy realmente sorprendido con la promesa de derogatoria de la ley 8 (recursos mineros). No puedo ocultar mi alegría al ver el video en la web de Telemetro, donde Martinelli reconoce que: “es responsabilidad de Estado echar para atrás esa ley”, de hecho hasta me he dado una vuelta por sitios web de noticias para asegurarme de que no es ninguna broma aquello, y hasta me pasé por la web de la presidencia para ver si habían tirado algún comunicado y no me equivoqué: “Ante moradores y dirigentes, anunció un agresivo plan de inversiones por 100 millones de balboas que se desarrollará en las comarcas para construir nuevas escuelas, centros de salud, además de rehabilitar y construir caminos de producción para que mejores días lleguen a los habitantes de estas regiones.” Claro, nunca es mal momento para seguir haciendo campaña política.
Bueno, después de tanta mala noticia, que echaran del país a los amigos Paco y Pilar, los heridos en los disturbios, una niña muerta con los gases lacrimógenos, la burla del decreto 30 firmado por un poco de gente bruja, la misma ley 8, creo que es merecido tomar un aire y un vaso de agua mientras no nos la contaminen o privaticen el IDAAN. En este momento hay que reconocerle a Martinelli que aunque tarde, hizo algo que no acostumbra -¿Será orgullo empresarial?-, retractarse de las malas políticas en que encamina a Panamá, no sin hacer la aclaración: “yo no quiero que esto se tome como síntoma de una debilidad”…   
Ahora, lo que se quiere no es que Martinelli incumpla su palabra o que se derogue la ley 8 y luego aparezcan mini-leyes 8, hablando con algo de tecnicidad jurídica, que se empiecen a crear otras disposiciones igual o más lesivas a nuestro ordenamiento constitucional (como el artículo uno de la ley 8 que permitía a gobiernos extranjeros invertir en la minería) así como destructoras de la biodiversidad en Panamá. Hay que estar pendientes de eso, no dormirnos en los laureles, sobre todo cuando pasado mañana empieza el carnaval, no vaya ser que después de un mes y tanto de lucha vuelvan a tratar de burlarse de nosotros con un madrugonazo.
El otro punto importante es que Martinelli, aunque a veces parece no pensar lo que dice, es más astuto de lo que se cree. No desaprovechó para fustigar a sus “enemigos”:    “No puedo permitir que las confusiones provocadas por grupos radicales que se aprovechan de la nobleza y la valentía del hermano pueblo Ngäbe Bugle”, (enemigos que yo creo que son creados por el paranoico Mulino)… Además, Martinelli, si bien habló sobre la “derogatoria total de esta ley”, nunca dijo que Panamá estaría libre de minería ni que se daría (por lo menos) un periodo moratoria donde no se darían concesiones para exploración o explotación minera.
Los Ngäbes por esta vez han sido respetados, y ya hasta dejaron de llamarles analfabetas, borrachos, entre otros improperios, para llamarles Noble pueblo Ngäbe (hasta rima bonito);   se lo han ganado y fueron los grandes héroes de la patria en medio de todo esto, arriesgando el pellejo, les costó sangre y hasta una vida. Ahora bien, para quien escuche el discurso de Martinelli varias veces o lea lo que dice, todavía se siente que se subestima al pueblo Ngäbe, y es que parece que necesitan de “instigadores”, “agrupaciones con dobles agendas”, entre otros para que los “instiguen”, “azucen”, “manden” a protestar, como si los Ngäbes no pensaran por ellos mismos o no estuvieran claros de su cosmovisión indígena.
Hay que dejar claro que no son sólo los Ngäbes de la comarca quienes no quieren la minería, en Azuero tampoco quieren minas, en la ciudad no queremos minas, en Chiriquí marcharon contra las minas, y en Pacora (otra vez los Ngäbes) se pararon firme ante la amenaza de que les pusieran una mina y recordemos que un día después de aprobada la ley 8 se publicó en gaceta oficial una resolución en la que el Ministerio de Comercio e Industrias incorpora al régimen de concesiones mineras 499.98 hectáreas en el corregimiento de Pacora.
¿Seria mucho pedir que no se nos olvide todo esto?, se que quien lee también podrá estar alegre y sorprendido, pero nos han mentido bastante como para que la sonrisa nos dure, vuelvo a repetir, no hay que dormirse en los laureles. 

Cumbre de la asfixia

Dependiendo del tiempo, Jonatan Abalo

¡Que días más intensos estos!
Cultura Profética

Minutos que me van ahorcando lentamente, dispuestos a devorarme despacio, destruirme, decididos, desbocados.
Me encuentro en la cumbre de la asfixia, un lugar abstracto desde donde no se divisan vías de escape, es incomodo, frustrante.
Es un punto muerto, que huele a carne podrida, así como cuando la herida permanece abierta por semanas.
Yo mismo me metí por esos recovecos, pretendiendo acelerar los minutos, queriendo hacer del tiempo lo que yo quería.
Es un tanto imposible, no soy cronos, ni por lo menos un maldito reloj, soy otro en la tierra que puede usar el tiempo pero jamás hacerlo.
Las  horas me amenazan, cada segundo es un susurro al oído, me dicen cosas inesperadas, suceden cosas que no entiendo, espero yo que siga siendo impredecible.
Amo esa aventura que puede traer el tiempo, odio tanto cuando se convierte en mi camisa de fuerza, advirtiendo que pronto serán las once. Hay que dormir.
Asumo desconfiado que pronto será tiempo de volver a andar, sacarme estas ganas horribles de moverme en algún lugar que no sea esta cumbre asfixiante.
Aunque es un poco pendejo tener esperanza, es inhumano no tenerla y con el miedo de que la hiel de la inhumanidad me vaya pudriendo hasta la testa, me pongo a esperar con confianza.
Igual, no se pierde nada. Los minutos se van apelotonando sobre mí, aplastándome, solo queda marchar para que no se me entumezcan las piernas, a quien mucho se mueve el tiempo no lo aplasta, la historia no le olvida.

1.3.11

MENSAJE DE PACO GOMEZ NADAL, A SU LLEGADA A MADRID NOS DICE SU VERSIÓN

Nos solidarizamos con los compañeros Paco Gómez Nadal y Pilar Chato Carral, luchadores panameños por los derechos humanos.
Joao Quiróz Govea

MENSAJE DE PACO GOMEZ NADAL A SU LLEGADA A MADRID NOS DICE SU VERSION

Acabamos de llegar a Madrid custodiados por dos agentes del SANM. Les envío este comunicado que redactamos en la escala de San José. Les pido que lo reboten a los compañeros de los medios.

Desde San José de Costa Rica, camino a Madrid (España)

He sido expulsado de Panamá en el día de hoy por el Gobierno de Ricardo Martinelli. La fórmula legal se denomina retorno voluntario pero ni es voluntario ni es retorno. Explico las circunstancias:

1. El sábado 26 de febrero fui detenido ilegalmente cuando, claramente identificado como miembro de la organización de Derechos Humanos Human Rights Everywhere (HREV), documentaba el desalojo de los indigenas ngäbe que cortaban la Plaza 5 de mayo. La detención se produjo con violencia y sin ningún tipo de contemplación. En el operativo también fue detenida de forma arbitraria e ilegal mi compañera, Pilar Chato, que estaba en el andén de la esquina entre 5 de mayo y Calle L esperando el final de los acontecimientos.

2. En las siguientes 20 horas fuimos recluidos en tres instituciones diferentes y en ningún momento se nos indicó de qué se nos acusaba, no se nos permitió comunicación con nuestros abogados ni recibir asistencia consular de la Embajada de España, país del que somos ciudadanos. Los propios funcionarios de la DIJ de Ancón nos manifestaron que no había expediente ni documentación que justificara nuestra detención en esas instalaciones (donde tuvimos que dormir en el suelo sobre periódicos)

3. Que en la tarde del día 27 de febrero, 23 horas de después de la detención, fuimos víctimas de un juicio express en la corregiduría de Balboa con acusaciones falsas de la Policia Nacional (como que no estaba identificado al momento de la detendicón o que se nos leyeron nuestros derechos o que fuimos informados de las razones del acto) y en base a un video sin audio que, a todas luces, no es probatorio de ningún acto delictivo o contrario a las leyes panameñas.

4. Que Aproximadamente a las 4:30 p.m. fuimos trasladados a las oficinas del Servicio Nacional de Migración donde ni siquiera sabían por qué recibirnos hasta, tal y como nos indicaron, "recibir una llamada de Presidencia". Una vez que nos recibieron en calidad de "retenidos", los funcionarios del SNM aseguraron al consul de España, a nuestra abogada y a representantes de la Defensoría del Pueblo que ningún trámite sería realizado hasta la mañana del día 28 de febrero y que por esa razón debiamos permanecer en las celdas de Migración, a pesar del compromiso de los funcionarios nacionales e internacionales de servir como garantes de nuestra comparecencia al día siguiente.

5. Que después de irse el equipo de acompañamiento, la directora del SNM junto a sus abogados dictaron un decreto ilegal y arbitrario en que sin pruebas nos condenan a detención por haber alterado el orden público e "instigar" protestas". Fuimos despertados pasada la media noche, intimidados e irrespetados y obligados a firmar un documento en que se afirmaba que el SNM había escuchado nuestra defensa y respetado nuestros Derechos Humanos, cuando esto no se había producido.

6. Que ante las arbitrariedades cometidas, la agresividad de los comunicados públicos del Gobierno desde el mismo sábado 27 y los antecedentes del intento de expulsión del 4 de julio de 2010 y ante la TOTAL FALTA DE GARANTÍAS jurídicas para un proceso justo o para nuestra seguridad física ni jurídica, decidimos aceptar la deportación voluntaria.

7. Manfestamos la absoluta falta de garantías para el trabajo como Defensores de Derechos Humanos en Panamá y alertamos a Naciones Unidas y a la Comisión Interamerciana de DDHH sobre el grave riesgo al que están sometidos otros defensores en Panamá y cualquier líder social.

8. Agotaremos todos los recursos legales disponibles en Panamá y en el sistema Interamericano de Justicia para revertir esta situación y exigiremos la compensación por los daños morales, económicos y personales a los que hemos sido sometidos al abandonar nuestro hogar, nuestros amigos, nuestra misión como defensores de Derechos Humanos y nuestro desarrollo profesional.

9. HREV y mi persona sólo hemos tratado de promocionar y defender los derechos humanos de los colectivos más desfavorecidos de Panamá, tal y como es nuestro mandato. Nuestros informes sobre violación de derechos humanos en Changuinola o en el Centro de Cumplimiento de Tocumen o nuestro seguimiento a todo el proceso de defensa territorial de los pueblos Naso, Ngäbe y Buglé han molestado a las autoridades que han desconodio las recomendaciones de las organizaciones internacionales respecto a los Derechos Humanos de estas poblaciones. A esta situacion se suma mi labor como periodista y columnista en el diario La Prensa con trabajos críticos que incomodan al Gobierno tal y como lo han manifestado en diversas ocasiones.

10. El trato de los funcionarios de rango bajo de la DIJ y de Migración fue en todo momento correcto y ellos mismos nos mostraron su perplejidad ante este proceso.

11. Los pueblos originarios de Panamá no necesitan de instigadores. Son autónomos y dignos y cuando protestan suelen ser provocados por medidas del Gobierno que, además del abandono secular, aprueba medidas que afectan contra la autonomía territorial, cultural y política de los pueblos originarios.

12. Reconocemos y agradecemos profundamente la valentía, el ánimo y la solidaridad que numerosas organizaciones, ciudadanos y, en especial, los representantes de los pueblos originarios de Panamá nos han mostrado en las últimas horas.

No nos echa Panamá. Nos echa su gobierno.

La lucha por los Derechos Humanos es irrenunciable y los delitos de lesa humanidad imprescriptibles.

Paco Gómez Nadal
Pilar Chato Carral