17.2.12

Gracias, mil gracias





 
     El domingo pasado estuve por el Mercado de Pulgas de San Felipe. Esta vez no compré nada, de hecho fui a vender cosas y entre esas, mi libro Enmiendas ( cuentos coyunturales ). Sentí por primera vez la emoción de vender un libro propio, que es algo así como cuando sueltas a un ave, lo alimentaste, le diste cariño y le tomaste cariño, luego sentiste que había llegado el momento de que se fuera volando y abriste la jaula… Da nostalgia ciertamente, porque uno no sabe qué rumbo tomará, pero bueno espero que se vayan lejos todos aquellos libros vendidos, que aunque fueron pocos, los lean varios, que por allí anden sin detenerse en un librero.
    
     Quiero agradecer mil veces a Atenas Garrido Vianna quien hizo todo el diseño del libro, mil veces más a quienes creyeron en la idea y otras mil veces a quienes se fueron hasta allá a San Felipe para comprar el librito.

    Todavía el libro está a la venta, si quieres un ejemplar comunícate conmigo al cel. 6666-4225 o al email mediocerrado@gmail.com .

Señor Loop - Insensato - Festival Verde de Cultura Musical 2012


Señor Loop en el Festival Verde de Cultura Musical 2012.
Panamá, Ciudad del Saber 11/febrero/2012.

8.2.12

Enmiendas (cuentos coyunturales)



  Esta vez tengo el placer de invitarte al Mercado de las pulgas en San Felipe el domingo 12 de febrero desde las 11:00 a.m. ¿El motivo? Estaré vendiendo un librito en el que he estado trabajando con la ayuda de mi compañera Atenas Garrido Vianna, titulado Enmiendas (cuentos coyunturales),  el costo del libro es de B/.4.50.                     
    Espero puedas ayudarme en esta aventura literaria y si no puedes ir y quieres que te guarde un ejemplar, puedes comunicármelo al teléfono: 6666-4225, al e-mail: mediocerrado@gmail.com o al twitter @mediocerrado.

¡Te agradezco difundas este mensaje!

6.2.12

La 9mm en el imaginario popular

Fotos tomadas de Eliezer Oses publicadas en la edición del 6 de febrero de 2012 en el diario La Estrella de Panamá

    Un hombre muere en las protestas. Testigos dicen que de un tiro. Otros tienen evidencias de casquillos de 9mm. Las enseñan en las pantallas. Frente a cámaras de televisión. Ministro niega todo uso de armas de fuego en protestas. Alega que las 9mm no son armas de reglamento policial. Llama mentirosos a los que han hablado de casquillos de este tipo de armas de guerra. Ministro sostiene cara de sarcasmo burlesco mientras dice todo esto en cadena nacional. Su grotesco peinado –black-and-white-pepelepú-style– lo sostiene un fijador muy caro que compró en Italia con dinero de cuestionables fuentes. Uno puede imaginar cosas entre tanta incertidumbre. Pero hay radares que lo indican.
    Al día siguiente en los periódicos salen tres fotos. 1- Policía con 9mm en la mano. 2- Policía que dispara la 9mm. 3- Policía que guarda 9mm entre el pantalón y la cintura. Las leyendas de las fotos deberían decir: Nótese que policía no guardó arma en cartuchera. O, policía no utiliza arma de reglamento. Pero los diarios deben ser imparciales. Uno puede imaginar cosas dadas las circunstancias. Entre ellas, leyendas de periódicos. Cuando menos hoy el periódico sacó las fotos. Pedir más, demasiado.
    Otro día que pasa. Temprano en la mañana. Ministro sale con rostro de mediana pena. ( jamás siente una inmensa pena ). ( su insensibilidad tan rígida como su peinado ). Dice Ministro que tienen plenamente identificado a policía de las fotos. Ministro que guarda silencio acerca de 9mm. Ministro nunca queda mal. Aunque Ministro dio órdenes claras. Procuren que no se vean las 9mm´s. Uno puede imaginar cosas cuando hay tantas mentiras.

4.2.12

Derecho de Autor nuevamente


*Traducción al español de Joao Quiróz Govea del artículo Direito autoral novamente del autor brasileño Hermano Vianna.

Solo hay creatividad a partir del dominio público, de la libre circulación de las ideas.

     Derecho autoral: procuro no escribir esas dos palabras por aquí, para no ser acusado de columnista de un solo tema. Avanzo poco: La realidad vive provocándome con SOPAs, ACTAs y otras imbecilidades. Esos proyectos de ley parten del siguiente presupuesto: la industria de la piratería está a punto de dominar el mundo; para combatir esa amenaza, necesitamos de urgentes medidas de excepción, de guerra (por eso su propaganda intenta hacernos creer  que “la piratería financia el terrorismo”). Entonces, por “cuestiones de seguridad nacional” o “para salvar empleos”, gobiernos –de forma poco transparente– quieren aprobar artificios policiacos que puedan determinar súbitamente el cierre de servicios de internet o de encarcelar personas, antes que tengan posibilidad de defensa (la SOPA, por ejemplo, obligaría a los acusados a interponer recursos en tribunales americanos, pagando los costos de abogados americanos).  
   No estoy aquí para defender a los piratas. Sé que la piratería, cuando es piratería, tiene que ser combatida. Sin embargo, no veo razón para crear esas leyes especiales para su combate, sobretodo si ponen libertades básicas de la democracia en riesgo.
    Nadie conoce con certeza el tamaño del poder de la piratería. Los números que periódicos a favor del endurecimiento de estas leyes insisten en repetir (¡250 billones de dólares anuales! ¡750 mil empleos menos!), son muy sospechosos: no se sabe de dónde surgieron, en qué estudios están basados o cuál es la metodología usada en los estudios (generalmente financiados por agentes de la industria que dicen ser víctimas de la piratería). Más allá de declaraciones cuestionables como las de Neil Young (que dijo esta semana que “la piratería es la nueva radio”), he leído varios artículos que revelan otra situación, donde el impacto de la piratería no seria tan grande como afirman los autores de las nuevas leyes (muchas veces abogando por los intereses de quien les donó dinero para sus campañas).
   Julian Sanchez, investigador del CATO Institute (think tank “dedicado a los principios de libertad individual, gobiernos limitados, mercados libres y paz” –por tanto nada comunista–), publicó recientemente un documento (http://bit.ly/yCqu7d) mostrando que, en medio de la recesión actual, a decir verdad, las industrias de contenidos están bastante bien, generando empleos y productos, si son comparadas con otros sectores económicos. Confrontando números, con varias interpretaciones, lo que prueba que nada es tan evidente, y  que no hay necesidad de legislaciones draconianas para salvarnos (nosotros, defensores del estado de derecho) de una supuesta barbarie inminente.
    En lugar de gastar dinero (muchas veces público) y perder su credibilidad luchando contra el chivo expiatorio de la piratería (todos en el fondo saben: medidas como la SOPA no va a conseguir eliminarla), la industria de contenidos podría trabajar aprovechando las enormes oportunidades que la cultura digital creó para la producción cultural planetaria. La Casa Blanca, manejó lo de la SOPA mediáticamente (pensando en la reelección de Obama), intentando desviar el problema, convocando a los usuarios del internet a presentar soluciones. Nat Torkington, pionero de la web en Nueva Zelandia, respondió en el “O´Reilly Radar”: “Inventamos la internet, la web, el MP3, el MP4, el wi-fi, el comercio electrónico, el PayPal, etc. ¿Qué más quieren ustedes de nosotros? Ahora es el momento de que las industrias de contenidos gasten algunas neuronas para continuar vigentes  en el admirable nuevo mundo. ¡Que se vayan a investigar!.”    
    ¿Pero qué hacen estas industrias más allá de amenazarnos con prisión si continuamos hasta colocando links en nuestros blogs hacia sitios donde podría haber piratería? Mike Loukides, también en el “O´Reilly Radar”, replicó “Piratas son ustedes, que hacen lobby fraudulento para aprobar en el Congreso legislaciones que privatizan el dominio público, robando beneficios que podrían ser de todos. Muchas empresas de contenidos degradan el dominio público, así como las siderúrgicas contaminan el aire y el agua, también bienes comunes.” Deben ser penalizadas y no apoyadas con nuevas leyes.
    En el artículo sobre el éxito de Michel Teló, escribí que el dominio público es destino inevitable para la totalidad de la creatividad humana. Eso no es novedad de la cultura digital. Siempre fue así. Sólo hay creatividad a partir del dominio público, en la libre circulación de las ideas. Estoy en este punto totalmente de acuerdo con los pensadores que crearon las primeras legislaciones del derecho de autor, como Thomas Jefferson, uno de los padres de la democracia americana. Ninguno de ellos equiparaba bien material y bien inmaterial o creía que los autores son propietarios eternos de sus creaciones artísticas. Las creaciones artísticas son propiedad de la Humanidad. Cuando surgió la idea del derecho de autor, la sociedad apenas concedió para los autores, el monopolio temporal de utilización comercial de las obras de su autoría, teniendo en cuenta que pueden procurarse de un confort material que les permita la creación de otras obras, que en el futuro van a enriquecer el patrimonio común.
     Siempre fue así: el monopolio de comercialización es temporal. Pues la idea es siempre creada a partir de la idea de otros. Y la idea es diferente al objeto material. Usted no puede tener mi carro. Pero puede cantar la misma música que estoy cantando, en el momento en que canto esa música. Usted puede prohibirme cantarla, pero no puede sacarla de mi memoria, o de la memoria colectiva. Recuérdese de eso. Voy a comenzar mi próximo artículo desde ese lugar común.