30.6.13

Cristóvão Pereira de Abreu

Fuente: Arquivo Municipal Ponte de Lima http://arquivo.cm-pontedelima.pt/figura.php?id=8

Esta es nuestra traducción libre de un extracto de la página 116 del libro: Capitania d´El-Rei de Moysés Vellinho, CORAG 2005.[1]:
 “Ante las dificultades opuestas a la obra, se solicitó ayuda al viejo revendedor de cueros, llegando al acuerdo de que él calmaría a los lagunenses y eliminaría los temores existentes. El gran tropero, hombre de carácter y autoridad, cumpliría la arriesgada misión recibida, además fue él, con sus conocimientos topográficos, quien al final realizó en la práctica el camino dibujado por Souza Faria. Levantando trescientos puentes y un sinnúmero de pilotes sobre ríos y pantanos, corrigió errores del plano inicial y pudo finalmente, después de largos meses de costosos esfuerzos decir: ´En menos de un mes viajeros a pie pueden pasar todo lo que me costó trece´[2]. Estaba considerablemente acortado y facilitado el acceso al Planalto[3]. Lo que esto significaba económica y políticamente para Brasil, nadie lo dice con mayor visión retrospectiva que el historiador paulista Alfredo Élis Júnior: ´Tal vez el camino de Rio Grande a São Paulo  -sugirió- haya sido la ruta de mayor importancia de la Historia de Brasil, pues sin ella no habría habido ciclo del oro, no habría habido ciclo del café y ni la unidad nacional habría sido llevada a cabo´[4]. Allí se ve que los vínculos de Rio Grande con el resto del país fueron decisivos y se establecieron desde temprano, antes de la ocupación oficial del Continente[5].
Finalizada la construcción de la obra, estaba Cristóvão Pereira lleno de deudas. Fue preciso que el gobernador de São Paulo diese instrucciones especiales para que se le diera prioridad a su ganado en la travesía por el nuevo camino, determinando incluso que ´no fuera molestado por sus acreedores mientras no cobrara en São Paulo´[6]. Respetadas las ordenes, pudo el infatigable tropero y mercader vender la enorme tropa de bueyes y caballos que llevaba, cumplir sus compromisos, cobrar a la hacienda real 10000 cruzados de derechos y retornar de ánimo aliviado a sus andanzas.”




[1] Agradecimento especial ao colega Júlio Da Silveira Bacchin de quem ganhei este interessante livro.    
[2] En Relatos sertanistas. São Paulo: Martins Editora, 1953. p.158
[3] La palabra Planalto en português se refiere a la sede de los organismos gubernamentales.
[4] ÉLIS JÚNIOR, Alfredo.  “O ciclo do muar”, em Revista de História. São Paulo, No. 1, 1950. p. 76
[5] Aquí el autor se refiere al Continente de São Pedro topónimo con el que antiguamente se le conocía al Estado de Rio Grande Do Sul.
[6] GEN. BORGES FORTES. Cristóvão Pereira. Porto Alegre: Tip. do Centro, 1932. P. 13-4.

23.6.13

Muerte de Sol

Cosecha propia. Pôr-do-Sol. 2013-06-05
El sol en su apogeo y uno en sus problemas, la mente no da tregua para el esparcimiento. En ese momento se piensa en cosas acontecidas, terribles, también bonitas, que son siempre enseñanzas, y al cielo una alabanza porque no ha faltado oxígeno. También da para pensar que hay manos amigas, que han ayudado sin pensarlo en la necesidad, imposible olvidar lo bien que se han portado.

El sol se ha apagado sin dejar ningún vestigio, quedando el llano en profunda oscuridad. Lamentable es no haber disfrutado el ocaso, allí cuando el arrogante sol muestra su más noble humildad, dando paso en el cielo a la luna y las estrellas para que den muestra también de su misteriosa beldad. Ojalá mañana sea un día bonito para disfrutar del momento con mayor simplicidad.

10.6.13

Mamá en la cocina


A mi madre Frida Govea García

Llevo registrada en la memoria aquella sensación que se instalaba en mis papilas. Mamá seguía junto a la estufa terminando el desayuno de mis hermanos, yo la veía, vestido con el uniforme escolar que ella me había planchado la noche anterior, nos dividía la mesa y el pasillo del comedor, pero la conexión entre cocinera y comensal, alimento propiamente, nos conectaba tanto entonces como en este momento en que recuerdo el amarillo vivo de la tortilla frita, las salchichitas guisadas con sus tiras de cebolla y el queso blanco, aunque la distancia entre nosotros sea de miles de kilómetros.
Medito sobre ese hecho y no podría salirme más cursi la cuestión: Si hay algo que tengan en común la comida y el amor es que ni el uno ni la otra tienen una lógica definida en relación con los sentidos.