16.7.13

En el momento cierto

Cosecha propia: 15.07.2013, Porto Alegre/ RS
            En punto la hora de la degradación de los colores de la jornada, allí cuando las sombras se apropian del paisaje. Ya se va la luz solar y se ven unas cuantas estrellas y en toda la noche no se verán muchas otras; la urbe, vasalla de la luz artificial y del humo de tantas combustiones, se olvidó de dar espacio a la luz de los astros de terribles distancias que se incrustan en la oscuridad y la hacen más galana, aquí en la ciudad es difícil apreciar el firmamento debidamente, ya dijo Galeano que en las ciudades la gente pide ver las estrellas y que las estrellas piden ver a la gente de la ciudad, pero este no es momento de protestas, porque hay que seguir hasta donde sea posible el movimiento de la estrella más cercana que se despide de nosotros para alumbrar a los vecinos de otros continentes.

            Son pocos minutos de tregua. Las penumbras, graves acreedoras de su tiempo y espacio, dejaran todo listo para que inicie aquí la vida nocturna y sus peculiaridades, millones de posibilidades de acontecimientos aleatorios, es aquello de la contemporaneidad que todo ha dejado transpuesto y es la noche propicia para esclavizarse mientras otros enamoran, conmemoran o descansan. Son pocos minutos de convivencia armónica entre sol y sombra, propicios (por hoy) para quedarse estático viendo al horizonte, su mágica transformación. 

11.7.13

São Lourenço do Sul/ RS

Locação/ Lugar: São Lourenço do Sul/ Rio Grande do Sul/ Brasil
Terra de todas as paisagens/ Tierra de todos los paisajes

Estrada até São Lourenço


As barcas

Grêmio Esportivo Lourenciano

Igreja de Jesus


Igreja Navegantes


Parque Recanto da Ilha 1


Parque Recanto da Ilha 2


Pastando


Peixe ao molho de camarão - Restaurante Casa Velha (a cerveja na real é Polar não skol, skol é lixeira, salve Polar)


Riacho São Lourenço


Rua Almirante Abreu


Sem título

7.7.13

Posología adecuada

Cosecha propia. 2013-05-01  
            Volverse más huraño de lo usual y reservar ese amor solamente para quien lo merece no es necesariamente una cuestión de egoísmo, es más bien asunto de sensatez. Me he quedado observando como bailan todos desperdiciando los besos y las caricias, borrachos y/o drogados y me digo a mí mismo por alguna razón inconsciente “es mejor no participar de eso”. Un poco de placer, en la posología adecuada trae satisfacciones, pero el exceso degenera los sentidos, obnubila más allá de lo evidente. En otros tiempos me hubiera entregado profundamente a la felicidad momentánea, para servir al estudio sociológico de otro infeliz que fue encontrando un rumbo parecido con el que ahora llevo.  
            Si se es adicto a los extremos hay que tener conciencia que tocar fondo es una enseñanza y que no debe tornarse una actividad recurrente, allá abajo, en el frio que quema las manos, en la borrachera de la pérdida del conocimiento, en los corales rasgándote la espalda, hay un aprendizaje que puede ser tomado o no, en esas experiencias se coquetea con la muerte. Me quedo mirando a todos por última vez desde la puerta -ya había tomado lo que me correspondía de los mundanos beneficios de la alegría temporal- la abrí de par en par, completamente consiente y con una sonrisa en los labios, tocaba enfrentarse al frio de la madrugada y a los peligros latentes de las calles grisáceas.