25.8.13

Sacro prejuicio

             
           A veces, el gran problema es el prejuicio. Quedarnos amarrados a sus cadenas,  su fatalidad; apresarnos en el futuro próximo de las lamentaciones.
                Degollarnos en el primer vistazo de la soga, como si no pudiéramos esperar por nuestra muerte. Eso es un prejuicio. Nuestra opinión definitiva sobre un asunto AB, X o Y, sin darnos la oportunidad de conocer el abecedario, un producto irracional de nuestra irracionalidad natural, naturalmente llena de miedos.
                Y cuando nos rasgábamos las vestiduras, gritando DEMOCRÁCIA (porque estaba de moda) nos vimos aporreando a roqueros y homosexuales, esperando el primer movimiento en falso de nuestros paisanos para llamarles narcotraficantes y a nuestras hermosas paisanas de putas. Recuerde: Las etiquetas ya no tienen ningún valor más que el de anunciar un precio, pagable en monedas, preestablecido.
                Si a eso se limitan vuestras ideas sobre la vida, siga el modelo.  

13.8.13

Complicidad

Foto: Atenas Garrido Vianna

Que cuando me recuerdes sientas
que cuando sientas sonrias
que cuando sonrias recuerdes 
todo aquello que sentias.