18.12.15

E

Da palavra cadê eu gosto
não tem tradução possível pra minha língua morta
cadê? Perdi a estrada faz tempo e nunca voltei
chato olhar o dia todo a vida passar
ligado no vento e ás vezes fome falsa
então pega uns pila e compra um cachorro,
greve, centrão e milhões de cigarros fumegantes a beiços e unhas

é janeiro de calor filho duma égua
longe da ideia de tomar banho, cadê razão moleque?
fica olhando o tele jornal e achando que uma vez
deu vontade de sair batendo papo de Brasil Urgente
alucinado e lembrando dos goles que errou

17.12.15

F

Mas álcool é ressaca e refluxo
ondas ondas, batendo no cérebro
vão subindo dos intestinos
colapso leve, um cansaço do diabo
é diabo o álcool ou cachorro engarrafado
mas não é amigo do homem
periculoso sim, malévolo, aconchegante

eu levei todas as histórias do líquido
whiskey, cachaça e rum da pior cana, ceva e gim
cheirosos fora do corpo,
e só dentro fedem mendigo
caminhei até casa bêbado, quantas vezes?
olhando apreensivo pra os prédios,
qualquer momento encostariam em mim

16.12.15

G

-Sampa porra meu clichê-
feijoada sábado tarde, aqui foi uma testa de porco, não só testa, cabeça mesmo
botei seco herrerano ou rum avô, não lembro, botei muito dos dois, acho
não é cachaça mas são bons  temperos, sono vegetativo e sonho incrível
álcool é numa cantina, nadequi tem bollo e chicharron, enchem barriga pra caramba
tudo mistura no estomago, rede embaixo da mangueira
maioria dos caras nem comem e preferem investir a grana numa garrafinha
soa o Solitário

15.12.15

H

É longe mesmo
tipo norte e sul,
3000 quilômetros e estais noutro mundo  
Floripa, praia e ilhas, morros
pega ali o ônibus e vamo pra Gunga lá Maceió, Mulhé
ou POA, POA é uma casa escura e legal-inverno.

15.11.15

I

Superas todo odio para contigo, el resentimiento que se te incrustó bajo la epidermis en cada cagada metafórica del día a día, que si la entrega de la tarea y te la cagaste, que si tenías que ser fiel y te la cagaste, sucesivamente. No es este tu igüeputa manual de autoayuda pero a veces te da un aire de motivación, sigue adelante cagadito! Si lo hubieses hecho verdaderamente mal no estarías leyendo esto, aunque igual puede que estés en La Joya, El Renacer o Tinajitas y esto te esté haciendo alguna gracia, y si es así ahora dirás que saldrás de allí y no volverás a la misma celda, te portarás bien aceptando no joder a nadie, pero te costará sobre todo no meterte con el Estado y sus reglas que a veces no  comprendes, no tráfico, no lavado, dice no corrupción también pero para las autoridades de apellido de prócer de la patria se aplican otras leyes no escritas y aceptadas por el conglomerado aletargado representado en los tribunales de justicia por el Ministerio Público. El resentimiento, sí, la culpabilidad de tu peor pecado está siendo redimida y si es así debe estar remediada o cuando menos paleada; no volverás a caer en el error, no volverás a ser inoportuno, desatinado, no volverás a dejar tus miserias en cada paso o compromiso, qué tanto te alejas de tus culpas? Te fue posible? Entraste a la religión o la cambiaste para sentirte bien? Creer que alimentas con aquello el espíritu: Cuentas que escuchaste una vez de un vecino que cometió un gran crimen innombrable, algo cercano al homicidio sin ser tentativa y luego peregrinó por las instituciones morales de la fe, ahondó en el catolicismo aprendido  en su niñez y leyó la biblia, luego pasó al cristianismo y estudió más fuertemente los evangelios, se hizo musulmán-rezó-cinco-veces-muchos-días-y-se-sometió-a-lá-corán, finalmente se convirtió al judaísmo y solamente en la torá alivianó sus culpabilidades; murió atropellado y con sus piernas aplastadas, de eso último te enteraste unos meses después y pensaste en que no lo habías visto por algún tiempo, eso te lo había dicho otra vecina en un encuentro casual, pensaste: eso es la vida, actuar mal y tratar de escapar de la culpa, actuar bien por momentos y andarla tranquilo, algunos nunca actúan bien y otros nunca mal, y alguna pequeña parte nunca sabe la diferencia entre los dos comportamientos, bien por aquellos. Tú que siempre, siempre te cuesta avanzar un paso y no meditar en el anterior cargas con esa condena perenne de mirar atrás y rectificar, decidir si acaso debe quedarse así la huella o volver sobre esos pasos sean torcidos o rectos, relativamente. 

11.11.15

J

Sin darse cuenta llegó a la inicial de sus dos nombres y se sintió miserable. Bebía un chimarrão como en los tiempos que podía hacerlo todos los días, ya había limpiado todo lo que debía limpiar, sacado todo lo que debía sacar, cabriarse de todo lo que podía cabrearle, tanta gente molestando y el tiempo transcurriendo, cosas que no había podido lograr (como tener su propio espacio y tiempo) le pasaron por la mente y como que le llegaron a la garganta con una regurgitación, se recordó de Eloy Athanasiadis y temió nuevamente que ese u otro parecido fuese la semejanza de su porvenir, Oh Dios, qué mierda de país es esta? Qué tanto él es culpable de lo que venga o estará exento para responsabilizar a los otros por lo que no podrá alcanzar habiéndolo deseado? Por qué carajo mete al país en un texto que nada tiene que ver con geografía, historia o política? Después de todo es medio dialéctico todavía en su forma de pensar y en todo tiene que meter al Estado y echarle la culpa, qué se joda Varela, como se jodió Martinelli en su tiempo, que la democracia permanezca en la cloaca en que se encuentra, en su imperfección de escogencias mayoritarias errabundas y decadentes… Este año que viene (como siempre, postergando las cosas para iniciarlas el 2 de enero) reorganizará la vida entrando en alguna cuestión académica y hará abdominales para hacer de la pipa músculos y se programará para limpiar una vez a la semana sin fallar. Cataclismo, como siempre lo siente venir, pero eso esta vez no tendrá repercusiones en su actuar cauteloso, no le dirá más a la gente te lo dije, leerá más. Qué burla y qué mentira, se adelanta como siempre a lo que tiene que pensar al otro mes, se conforma con ver los males ajenos para sentirse el superhombre pero en realidad desea tener más tiempo y plata para vagabundear por Centro América como tantas veces lo ha querido y no ha podido, vendrán días mejores y también peores en los que pagará lo debido por sus pecados capitales preferidos: la gula, la pereza, lujuria entre otros, que esos días mejores traigan algunas hectáreas para cultivarlas y meter gallinas, trançar com sua Mulhé, darle el ejemplo de algo bueno al hijo, cocinar, volver a pintar algunas cosas y seguir escribiendo, mientras tanto se enfoca en pensar qué ponerle a cada letra aunque no tenga que ver mucho y hacer algunos dólares con la profesión. 

8.11.15

K

Revuelvo la mirada y no me queda otra vaina que mirar pa atrás, seguir hablando de cosas que tienen alguna relevancia en estos días que dizque la gente piensa en el país y en el norte o sur que hay que seguir. Me pusieron a pensar dos textos del periódico, el primero una entrevista al Historiador Rommel Escarreola Palacios de la cual se extraen dos retratos escritos de la realidad: "El patriotismo nacional es muy coyuntural." "El nacionalismo panameño es débil, porque a pesar de que yo quiera a Panamá no me siento propietario en mi propio territorio." Y el segundo un artículo periodístico en el que le piden la opinión a la gran amiga Lucy Chau y en el que buscan una comparación entre la poesía nacionalista de antaño y la poética contemporánea panameña… Definitivamente los tiempos han cambiado, y yo creo que desde lo del Canal con Torrijos pareciese que no tenemos ni norte ni sur, es decir objetivo. Aquí cada pico jala pa su gallote y después que haya plata en el bolsillo, no existen en los morbos mentales individuales-e-individualistas problemas sociales. La oligarquía y su eterno ánimo de lucro, la clase media se contenta con una casita en los suburbios y una de playa, los pobres se reproducen como ñeques con la esperanza de que un hijo los saque de la pobreza, me voy alejando del tema, pero para volver al hilo conductor no se me ocurre otra cosa que citar al no bien querido actual Decano de la Facultad de Derecho de la UP que en algún momento de lucidez me dijo que Panamá es como Mr. Magoo, anda ciego por allí sin saber qué hace, expuesto a cada peligro y lo único que lo salva es la suerte… Como país, no hay un proyecto trazado de qué es lo que queremos y cómo llegar a eso, y de allí que ya la poesía no nos salga tan pomposa como en los tiempos en los que estábamos ordenando las ideas para ver cómo armábamos el Estado o después cómo sacábamos a los gringos de aquí, y ahora los poetas enfilan sus plumas contra las cosas malas que deben arreglarse y que no se está haciendo por quienes deben hacerlo, ya nuestras expresiones son diferentes al ser diferentes las condiciones, necesidades y problemas de 1910 u 1960. Hoy nos sentimos a veces extranjeros en nuestra propia tierra, zozobra y no queda otra cosa que escribir incómodamente para ver si así cambiamos algo. Quizá en cien años las poesías de esta generación se lean en las escuelas y sean las recitadas con fervor por los niños en la escuela antes del canto del himno. 

4.11.15

L

Bandera de rectángulos y estrellas, azules y rojas y un fondo blanco, para qué escribo sobre esto? En estos días la gente anda muy polémica cuando le tocan la fibra sensible (o sensiblera) de su nacionalismo relativa-pero-invariablemente conservador, yo que hurgo y me gusta que de alguna forma la gente de todos modos entre por acá y cuando pongan en google bandera panameña y le salgan miles de resultados; entre tantos esté este en donde no precisamente debía hablar del símbolo patrio por el que dan un día libre que es hoy. Con el escudo me identifico más e inclusive lo tengo tatuado aunque eso debe ser un delito y hasta le puse estrellas demás para que allí también entren las comarcas y la décima provincia y dentro del escudo también estás tú, y deberían dar un día libre por el escudo y otro por el himno del que me gusta ese verso dizque ves rugir a tus pies ambos mares y por allí se va la marcha. La reivindicación de este pos, son dos días libres más para noviembre, quizá el 6 y el 7.  Oh bandera, cuántas veces te dibujé cuando era niño, quizá porque era un diseño fácil y me gustaba colorear para pasar el tiempo y me metieron en la cabeza que eras la más bonita, y te he visto que te llaman trapo en una película que sale Nicölas Cague como un traficante de armas  que por cierto me gustó bastante la película y no Nicölas y he escuchado de gentes ajenas que eres considerada bandera de piratas, he visto y oído también en los medios que mal te colocan en sedes diplomáticas lejos del calor del Cerro Ancón y más recientemente te han mal dibujado dizque ondeando en algo tan panameño como un billete de lotería, pero ese ondear tuyo está al revés como el país mismo, es decir: eso no es tanto así como una equivocación del diseñador, sino una muestra de cómo están las cosas… Oh Bandera, cuántas veces te he visto regada en los asfaltos de las calles sin que nadie te recoja, huérfana de las ventanas de los carros en los que te habían colocado dizque para honrar la patria un noviembre? Allí me pregunto, cuántos nacionalistas salen en tu defensa, y algunas veces confieso que te he tomado para llevarte a la ceremonia de cremación.

1.11.15

M

Una vuelta por la ciudad a eso de las once y algo pe-eme, andar entre Rio Abajo y Parque Lefevre, sus huecos en el pavimento que pueden reventar facilito una llanta, la gente chatiando con sus celulares evidencia de infidelidades o esperanzas, gordas y viejos chombos, una mamá con su niño de brazos, las paradas relativamente habitadas; venir de Via Argentina y ver transitar en la fiesta perenne a fulas operadas de las tetas o las nalgas y tipos inc que aman sus carros, la oscuridad lo agarra todo excepto a un Metrobus lleno de luces blancas que alumbran caras de sueño, dormidos y espera, la decadencia stanby, a veces más a veces menos, pero siempre estable como la economía del dólar, colores desteñidos de paredes de negocios matutinos, remodelaciones, focos de neón desde el ochenta y algún tubo quemado, construcciones verticales tan creativas como cajeta, una alarma suena dañada en alguna empresa, no se sabe si ayer de verdad robaron porque igual tiene una semana en lo mismo, güiu güiu güiu, como a las doce y pico empieza, para a la una, güiu güiu güiu tres y tanto y despertó al que no se ha acostumbrado con miedo y paranoia, pero, hasta qué punto la caricatura de la ciudad de Panamá puede ser peligrosa de a de veras como para no salir de vez en cuando? Se desdibujan los suburbios con el humo del fuego del caucho quemado para sacar el cobre y venderlo, a Monky ya le vale mierda y cada noche por allí por San Fernando levanta una montaña de fuego, si te le acercas y le preguntas te dice que no sabe qué disfruta más: Si la plata que recoge con eso en la mañana o el fuego que prende en la noche fría, dice que el fuego lo hace pensar en los orígenes de su especie y que solamente se tranquiliza cuando ve que su fogata va agarrando tamaño, nunca ha ido preso ni por incendiarismo ni por terrorismo, ser piedrero lo hace inimputable, se rehabilitó un tiempo y no supo vivirla así, él es el suburbio, él es más Juan Díaz que Paco Sucre en su Junta Comunal, subes más allá la José Agustín Arango, pasas Los Pueblos, El Extra que era la decadencia en sí y que ya cerró, la Radial es más oscura o más bien opaca con esas luces amarillas y tristes, la tienda de servicio completo, los chinos venden cervezas, cigarrillos y papel de filin y los criollos coquetean para vender alguna otra cosa fuera de ley u ofrecen su mano de obra para cargar las cajas de cerveza y ganar cualquier brusca, el Macdonals de Pedregal, quizá el último vestigio de civilización del lado más de Pedregal, al otro lado (a la derecha está Don Bosco) no es tan bizarro andar, ni tan divertido. Pedregal… Pedregal es más oscuro todavía, oscuro de verdad, la Rana de Oro, San Joaco, antes el Parador siempre un hervidero, talleres de mecánica cerrados a esa hora y gente que camina como perdida en su propio barrio, esperando alguna cosa suceder, más humo de caucho, los dueños de ese humo son desconocidos, ya para allá es un poco más complejo avanzar, pero vale la pena hacerlo una que otra vez en la vida.  

28.10.15

N

            Hundido. La tierra se había tragado todo vestigio de aquel chino de la película de la patrulla de la montaña, ellos andaban dizque cuidando a unas especies de caballitos que solamente nacen allá bien arriba en China, de la piel del caballito hacen ropas muy caras, la piel del caballito es cara entonces, vil metal es todo vil metal, es la piel del caballito y vil metal es el chino que se tragó la tierra, porque él también andaba en la búsqueda del vil metal, al final se destapó aquello que los de la patrulla de la montaña también estaban en el negocio de comerciar las pieles que les quitaban a los cazadores clandestinos, vil metal. Con el medio ambiente es así, todo parece al final cagar al planeta unas cosas menos que otras sí, pero igual le hacemos el daño, la luz que gastamos, malo, la que ahorramos –bueno- se la gasta multiplicada por cincuentamil veces una industria. Yo discuto con Rosy sobre comidas exóticas y socialmente aceptables; le digo que es lo mismo comer un manatí que comer una vaca, igual es una vida, y no sé hasta qué punto yo estoy en lo cierto o en la equivocación, pero creo que disfrutaría mucho el sabor del manatí por el solo hecho de no poder comerlo todos los días, en ese mismo orden de ideas quien sabe si será tan dañino recoger el algodón de Uzbekistan y matar a todos los árboles que secan el Mar Aral o si acaso valdrá la pena tanto cuidar a un caballito de los que nacen en China, bien arriba, o sea será que estamos invirtiendo en una industria de por sí fallida? Fallamos cuando los ríos ya están llenos de basura, tiramos toda nuestra caca al mar y en estos días estaba viendo aquello de que nuestros desechos son el mejor fertilizante que puede haber, es decir estamos haciendo la cagada doble, tiramos la mierda y el papel higienico al mar, eso contamina y por otro lado, estamos desperdiciando todo ese abono, hey no es relajo! Hasta estuve viendo esa película de misión a marte y el tipo cultivó papas con tierra marciana y su propia mierda… Sí, eso es todo un debate lo que estamos haciendo con nuestro hogar, yo no me considero de esos ecologistas fundamentalistas, pero sí tengo que decir que no estamos haciendo la cosa tan bien como podríamos llegar a hacerla, cuando menos dividir las basuras entre lo reciclable y lo orgánico, darle los sobrantes de la comida al banco de alimentos o las sobras de las sobras a los gatos y perros de la calle, cultivar las tierras de árboles, aunque la gente prefiere campañas más abstractas y lejanas a su realidad como cuidar un delfín o sembrar un árbol y luego quien sabe cómo logrará vivir aquella planta, total: está en estado vegetal. 

25.10.15

Ñ

Una cosa lleva a otra. Tecnología, específicamente shazam, Los Hongos de Señor Loop, luego del diálogo psicodélico la musiquita de fondo, yo sabía que eso debía llegar a alguna parte y me llevó a Pass the Peas de The JB´s, qué loooooco dirían Murdercai y Rigby, mi mente me lleva ahora a la cómica Un Show Más buena para reírse un rato, pero me gusta más Hora de Aventura, por alguna razón creo que va con mi personalidad y al verla me gustaría volver a ser niño en esta post-contemporaneidad luego recuerdo la escuela y siento que es suficiente imaginar lo que pude haber pensado siendo un niño y tener que ver esas animaciones tan surreales, no poder comprender tantas cosas que quizá en un futuro… De Los Hongos a Pass the Peas con el shazam como catalizador, Samurai X a Hora de Aventura, la televisión y sus pocas cosas útiles; tanto que está allí oculto o esperando ser descubierto, por eso es que ni todo el tiempo de una vida da para conocer toda la cultura existente, sin embargo el teléfono inteligente lo usan namás para estar chatiando awebasones como si toda la evolución se resumiese a eso, o de cada quien con sus capacidades y el uso que le da a sus herramientas. 

21.10.15

O

De obtuso. Quien haya visto shawnshank redemption, se percató de cuánto esta palabra puede molestar a alguien; se prefiere el eufemismo de conservador u otra cuestión que sea menos insulto intelectualoide, porque da para percibir que quien entienda la palabra en su peyorativo debe tener un vocabulario no tan pobre, inclusive está quien no entiende nada por aquello, el que considera que algo de eso tiene que ver con geometría y nada más… Me duele ponerme obtuso, que se me cierre el entendimiento y no poder controlar mi ira, cuando es así estoy hecho de barro, soy susceptible, ensucio y desagrado; y cuando se ponen obtusos conmigo, reclamo y me vuelvo obtuso también, sobre todo en los últimos días en los que no he sido justo y los últimos días muy particularmente me han tratado mal, eso multiplica mi margen de obturación, qué diablos! Este camino lo he elegido y debo ser responsable de cada paso dado por más cloaca en que caiga… Cuando menos ya no hay migrañas y eso ya es bastante bueno, pero entre las indicaciones para evitarla está lo de no coger rabia y eso ha sido más difícil que evitar cualquier ingesta inadecuada o cualquier desensibilización, no se puede ser perfecto pero lo que quiero es no pensar tanto en el desastre que se viene porque eso me pone impotente y mis ánimos se vuelven una caldera de presión, a veces debería pensar más en engañarme a mí mismo y creer que todo estará bien, como hace tanta gente, pero tengo siempre ese presentimiento certero que inclusive cuando no da en el blanco, me hace auto cumplir las profecías.

18.10.15

P

O el ingenuo puedo ser yo, apego ciego a la contemporaneidad, automóvil, sedentario; ver el horizonte lejos los árboles montañas y las cercanías pululantes de basura, Capira, el auditorio donde los niños juegan fútbol. Me deprimo con un problema súbitamente el derrotismo/una falta de apoyo-cualquier cosa, aunque sigo trabajando para no llegar a la cúspide de la decadencia que escupe lava y quema todo… Verga, qué sueño, mierda, qué espanto, me veo al espejo y reclamo un poco de orden, varios días sin ejercicio, noches lleno de costillas agridulce de la China de Chame y papitas fritas, no vuelvo al alcohol sólo porque me hace gravemente improductivo en las mañanas)(la goma me llegaba de repronto, estaba acomodando algunas cosas de la chupata y me despertaba treinta minutos tarde y con un olor a destilado que no se pasaba con mentitas, qué barbaridad, qué porquería, no vuelvo al trago, cuántas veces me mentí a mí mismo? Cuántas ocasiones dejé de ser yo para ser el títere narcotizado? Contemporaneidad, todo al acceso de la mano, smartphone-dependiente, el miedo más grande de muchas y muchos es estar sin red, el mío a veces, sobre todo cuando vengo a postear alguna cosa y no consigo o cuando quisiera sentarme a escribir una cosa y la compu está lejos, mi generación está en el ocaso de sus costumbres y ya no existen internets café, gente que bloguea desde el teléfono y yo que nunca he podido, contemporáneos, hago una defensa repitiendo como papagayo una idea que en nada me beneficia, como miles defendiendo un capitalismo que los aplasta u otros amando el comunismo en la teoría que mata en la práctica de hambre a Coreanos, Dios te invoco, no sé para qué, tú sabrás si contestas.

14.10.15

Q

El dilema de la barba es también un problema de vanidad, dejársela crecer y parecer más viejo o un indigente, y si está de moda qué bonito pero si no o se es como más viejo o se es un semi-indigente y mientras eso se piensa la barba crece, lentamente, día pasa y décimas de milímetros van poblando la cara, puntitos negros que se fueron haciendo largos y el espejo los fue viendo crecer como niños a los ojos de sus padres, aunque más rápido, espejo, ese pedazo de vidrio a nadie censura, es un testigo mudo y no aparenta tener vida, solamente un reflejo de ella y parte de eso es la barba o un reflejo de ella. Y cuando el barbudo va manejando y pensando en cosas tan obvias que parecen imposibles desde allí, también se va frotando la barba, cuando se rasure no podrá hacer eso, no podrá pensar y tocase la barba, quizá agarrarse la quijada entre el índice y el pulgar pero no es lo mismo, porque solamente un hombre puede saber lo que es pensar y mientras tanto tocarse la barba, es algo así como una autoseducción, un estímulo dopamínico de lugar común pero que es imposible sin barba, sin pelos en la cara. Pensar que todo comenzó por la pereza de rasurarse en las mañanas, todas las mañanas rasurarse, uuuf, mejor no, mejor es la barba hasta que se vaya la pereza, pero luego se dio cuenta que a la barba también hay que cuidarla, cortar los vellos que crecen mal, rasurar los límites para dar forma, por lo menos tres veces a la semana y eso quita la misma cantidad de tiempo, quizá más que rasurarse todos los días, y en ese cuidado la barba se vuelve una amante, bien cuidada, y amada pero un día vuelve nuevamente la idea de la pereza, rasurarla y resignarse a hacerlo todos los días, matarla de raíz, para que un día vuelva a crecer en un ataque de pereza, y muere la barba, la barba amada reducida a barba muerta, pero sobre todo barba cíclica porque algún día vivirá de nuevo aunque la corten hoy. 

11.10.15

R

Eloy Athanasiadis le cuenta sus problemas, no sabe hasta qué punto todo eso era necesario si ya le había preguntado qué era lo que necesitaba; se ve reflejado en un espejo cuarenta años después, quizá cuarenta y cinco, arrugas, canas, pesadez de la vida y tiempo sobre la carne, se asusta con las revelaciones pasadas de su vida, como si lo hubiese estado observando, como si supiera cada movimiento que ha dado inclusive los más intrascendentes o los que hizo en la oscuridad, y va contando otras secuencias de antaño y saberes que conoce por su avance cronológico pero que los vende como verdades nuevas y recién descubiertas, el nuevo que escucha se siente ofendido pero luego viene otro dato más específico sobre su vida y es un calofrió y miedo de vuelta. El anciano tiene su técnica, sea como sea no parece un vicioso y después de la incomodidad el nuevo le dice que le dará siete dólares para que haga lo que a bien tenga, también le compra una sopa, espera que no sea ese su futuro y se resigna a que llegue lo que tenga que llegar pero promete prepararse para que no se haga cierto ese presagio de la visita del futuro miserable.

7.10.15

S

          Hoy es la coyuntura y su dilución, como un plástico que se va quemando con algo caliente de cerca y se va volviendo líquido, así es más o menos el periódico a la exposición de candela que se oxida rápido transformado en negras cenizas y vuela con la primera brisita, día a día son las mismas historias una secuencia de fotos que van poniendo en un data shou con otra gente o en lugares distintos, pero las secuencias no dejan de sorprender en parecido, quizá cambie el estilo; hasta qué punto es diferente el hoy de Varela y el ayer de la dictadura? No puede hablarles este servidor con la propia experiencia de un sobreviviente lúcido de los sesenta en adelante, pero he escuchado y leído algunas cosas y compararé como no se debe. Dicen que entonces hubo muertos por orden de la Fuerza Pública, desaparecidos, torturas, a ciencia cierta pocas cosas de estas se han probado en los tribunales, no hay comisión de la verdad que sirva ni museo de historia contemporánea que se haya puesto en el trabajo de abrir las puertas y dejar que se sepan algunas cosas… Hoy está sangriento de uno o dos muertos por día, con suerte no sube a cuatro el conteo diario, desapariciones forzosas, secuestros de niñas por el interior, crudo crudo, y no puede comprobarse si el gobierno u autoridades estén detrás de la situación, lo que sí debe decirse es que el Estado está allí para evitar que corra tanta sangre, como si guerra civil fuese, pero cada vez está más ausente, más distante de la población, más preocupado en resolverle los problemas a los Motta que a los que no son dueños del aeropuerto y que son mayoría. Hablando del aeropuerto, ojalá los muertos y los secuestrados no les lleguen hasta allá, pero si llegan, sería solamente parte de la realidad del resto del país, no es que nadie esté bien como dicen los grafitis, pero tampoco es que la vaina esté tan bonita como las fotos llenas de edificios y lucecitas de colores con una leyenda en tipografía sofisticada: Conozca Ciudad de Panamá… Esa no es la realidad de allí cerquita por Ernesto Córdoba o el propio Tocumen, a los alrededores del aeropuerto y qué hay del resto del país? Acaso no se ha vuelto David una meca del pandillerismo, qué decir de los cuatreros por Azuero que ya no respetan ni a las vacas flaquitas del fenómeno del niño que pareciese que nunca supieron las autoridades que ese tiempo de sequía y escasas lluvias venía, pero ese es otro tema olvidado, quizá por eso, por la prioridad que aquí tiene la coyuntura, la consecuencia es olvidar las soluciones de raíz y pensar siempre en el paliativo como norte- que Dios provea y nos ampare de pistoleros y varelistas.       

4.10.15

T

            Eve es ingenuo, el viento pega y mece las hojas, nace en ellas y corre vagabundo por pasillos de casa y otros bosques, le gustaría volver al taparrabo, cuando el ser humano era menos corrupto, lo interrumpen y el rectifica que solamente es una posibilidad, es como él imagina que fue, quizá ya para entonces era corrupto, un pariente menos evolucionado del sapiens que robaba violentamente lo cazado por congéneres, un Adán dejándose seducir. Su mente y voluntad debilitadas con los humos de los cigarros ajenos y cuando ve que se van yendo varios para sus casas aprovecha y pide un blanco mentol y fuma floreando los labios y mirando al cielo. Piensa en el despido, en los trabajos rutinarios, las madrugadas de labores que pasaron como un sueño irrelevante, si su hija habrá comido o no. Una bocanada que estorba, como si no estuviera disfrutando de la nicotina, qué pendejada es estar allí con humo entre los dedos y todo ese gris de salida por las narices, le pega la brisa y se va todo para todos lados, entra por las ventanas de las casas, pega en la cara de los motociclistas, viento, viejo e inconcluso, siente frio y golpea piedras una contra otra para ver si sale una chispa y coge fuego en las hojitas secas de pino, exento de preocupaciones e ideas sobre la profundidad de su memoria  o su lectura histórica, ojalá nunca hubiese habido edad media, ni moderna ni contemporánea, ojalá el deshielo haya quemado todo y solamente quede el hombre vagando nómada, sin ningún avance.      

27.9.15

U

          El desgano lo encuentra a veces a uno diferente, hace tanto que fue fatalismo y ahora no llega ni a deseo de autoflagelación, es solamente desgano, tipo domingo con una semana áspera que caerá encima.
         Y tantas cosas más que se piensan, qué pasará, acaso el sistema bancario también colapsará y solamente vivir con cinco dólares que es lo que permitirán sacar a la semana? Es en serio, lo que se escucha.
        O que invoquemos al pasado en un grito ceremonial de güija y escuchar de vuelta a los demonios, entorpecernos voluntariamente.  

20.9.15

V

         Google plus es una red social “más reservada” de uso obligado para quienes manejan un canal de youtube o inclusive para quien tiene una cuenta de gmail, si existe una forma de no tenerla y mantener la cuenta de gmail o el canal de youtube no la he encontrado y eso que he dedicado buenas horas para ello.
         El tema es que las redes sociales son para mí una cuestión que tiene más contras que pros, ya tuve twitter que llegó a gustarme, pero luego fueron cambiando cosas y me sumergí demasiado en su temática de “microblog”, tengo un facebook clausurado que uso esporádicamente para promocionar alguna cosa, pero facebook es en sí todos los males en uno sólo, el infierno en la tierra, una caja de pandora que prefiero mantener cerrada, tanta gente allí me asusta y me da claustrofobia, linkedin nunca me ayudó a conseguir trabajo cuando lo necesitaba y así me voy.
           He perdido mucho tiempo de mi vida dentro de las redes sociales, sobre todo en facebook o en twitter cuando allí adentro mis twets tenían una modesta relevancia pero yo ya estaba creyendo ser una celebridad y me la pasaba pensando en cosas para escribir allí, y así se fue desnaturalizando mi escritura y preferí cortar por lo sano, y en linkedin tratando de encontrar trabajo…
         En google plus no pierdo mucho tiempo, porque me asomo de vez en cuando, cuando me acuerdo que existe, pero en ese programa piloto nunca despegado de red social, veo a pequeña escala lo mismo que veía en facebook, twitter y linkedin: egocentrismo exacerbado, información reciclada que por allí transita como novedosa, impertinencia y desatino, excepcionalmente algo interesante. Cuánto daría por poder cerrarlo como lo hice con las demás, pero perdería blogger y youtube, allí hay más pros que contras (obligado) ya me la metieron y toca menearse.
         No juzgo a quien usa redes sociales, lo que les sirve a otros no tiene porqué servirme a mí y viceversa, disfruto de maneras diferentes mi interacción con la gente, tipo tomar un café o discutir en una mesa redonda, escribir aquí en el blog, de repente tomar un video en el canal de youtube, pero ese tipo de cosas no son de las más populares y tengo muy claro que para mucha gente si no tienes facebook no existes, qué se le va a ser pues? Ya se lo metieron a ellos y ellos gustosos se menean, se lo sacan le ponen lubricante y continúan.
         Hoy entré al google plus y vi una publicación de una señora muy conocida en el ámbito político y culturar que estaba diciendo que con un proyecto de edificio/museo iban a parar la delincuencia del país[1], allí me di cuenta que no tanto son las redes sociales la del problema, es la misma gente y su mierda en la cabeza y que la van untando en el ciberespacio impunemente, las redes sociales son solamente un conducto, algo así como las tuberías de cada casa que llegan a las cloacas.   



[1] Cuanta ingenuidad! Pero me pregunto: cuánto se va a ganar ella en eso?

13.9.15

W

         Galería de Cuadros con vistas de la Roma antigua es una Pintura de Giovanni Pannini, ahora lo sé porque goggles lo sabe, estuve años preguntándole a gente conocedora sobre el nombre del cuadro y nadie supo decirme, después que lo supe nada cambió, excepto que sabía el nombre del cuadro. Tecnología, está para todas las cosas y es un poco satánica. Qué habrán pensado los primeros espectadores de la televisión, aunque fuera blanco y negro ya debía ser satánico aquello de ver cosas moviéndose como en la realidad dentro de una caja, o peor, dibujos animados, la televisión fascinó tanto a buena parte de la población mundial que no dejan ni dejarán nunca de existir adictos a verla, o adictos a tenerla prendida escuchando lo que sea que estén pasando, como un viaje de LSD que nunca acaba proporcionado por un aparato que ha evolucionado del cambio de canales por medio de dos roscas uhf-vhf, a la transmisión satelital, plasma, LCD (ve? Si le cambia la C por la S ya es lisérgico). Los teléfonos inteligentes son satánicos también, nos mantienen horas y horas entretenidos, sumidos en sus pixeles e intercambio de datos, desde mi teléfono fue que descubrí cómo se llamaba el cuadro, de quien era, en que año fue pintado y que también existe otra pintura muy parecida que se llama Galería de Cuadros con Vistas de la Roma Moderna, lo vi de lejos como un deja vú erróneo y acerqué los detalles moviendo los dedos.  

6.9.15

X

      Escritura es cosa de capricho, se escribe gustando y a veces con disgusto, unos leen y le gusta lo que escribo, otros dicen que no sé escribir, habrá un grupo que no les gusta y a otros les vale verga, siendo que el grupo mayoritario debe ser el de los descritos en las tres últimas situaciones, me quedo pensando que si me hubiera quedado pensando siempre en eso me detendría perenemente en la soltura de la redacción para ver cómo sigo llenando la hoja para que a todos le sepa rico el jarabe lingüístico que les doy como un beso con lengüita, lo que es lo mismo, no me debo a ninguno de los cuatro grupos y escribo por capricho, simplemente.  
      Medito, un rato ahora, pero en verdad lo vengo haciendo hace algún tiempo que no recuerdo cuando empezó: cómo hace el que escribe para agradar a otros, tipo hacedor de discursos? Para ganar un concurso? Para vender sus libros? Conste que no critico al que lo hace, me parece que de algo hay que vivir y debe ser muy rico vivir de las letras, dejando claro que hasta cierto modo todos vivimos de ellas; pero vivir de la literatura debe ser el non plus ultra y eso que sinceramente no sé qué quieren decir esas palabras en latín, siempre las escucho cuando quieren referirse al top tree o a le creme de le creme que deben ser más o menos las mismas cosas, y las escribo para que se me entienda, repitiendo sin saber el significado, si el papagayo escribiera se sentiría identificado conmigo, aunque la verdad nunca escuché a un papagayo repetir las cosas tal cual lo dice la gente.  
     Me causa terrores nocturnos repetir las cosas no tanto como en el párrafo anterior, más bien: escribir siempre de lo mismo, ponerme monótono, como amador/amateur de esta arte me daría mucho miedo encontrarme con un lector que me diga: Oye, pero tú siempre escribes de las mismas cosas! U, oye, ya deja de escribir de lo mismo! El día que sepa que hay un quinto grupo que está percibiendo esto, me pondré muy triste y trataré de dedicarme a la actuación o a hacer origamis.

31.8.15

Y

            Todos casi muertos, es el hambre, porque han pasado tantos días y no hay trabajo, ni camarones; camarón? Eso qué es? Sí, los hábitos alimenticios han cambiado a la fuerza: catadores de pescuezos de pollo Panamá, de sopa de rabo y sal, de mondongo a la culona sin chorizo, búsqueda de hilachas de proteína entre las presas de piltrafa,  de repente tuna menudita que parece comida de gato o sardina en lata cogida en el achiote industrial, pero camarón? Eso es otro olvido, como los días de las cervezas Old Milwaukee de contrabando o los teléfonos públicos que tenían tres minutos gratis, la galleta nutricional y el tercio de leche antes del recreo en la José Agustín Arango, a veces a las once y cuarenta y cinco había almuerzo y los hindúes de Las Quinientas y Vista Hermosa no podían comer cuando era vaca, hubo rumores de apaleados (niños) en las ceremonias religiosas por el brahmán luego de profanar la santa carne de res en el almuerzo escolar, en ese entonces los del ME -hoy MEDUCA- ponían un buen pedazo de carne gratis en el plato por allá por los tiempos del gobierno del Toro, no como en la U que la mayoría de las veces era menú de salchicha de tercera aunque el guiso era bueno, había que pagar un peso y hoy hasta eso lo quieren quitar. Hace hambre, se sufre, y ya a las jumbo ferias las esconden, cuando menos con esas filas la gente tenía un montón de arroz en casa que con un huevo engañaba a la intranquilidad de las tripas. Control de precios? Solo funciona oficialmente y la propaganda gubernamental no llena estómago, camarón come Varela de gratis o pagados con los impuestos, y cerquitita tantas casas y cuartos con las pailas viradas, no es que falten ganas de cocinar, más bien no hay qué.  

24.8.15

Z

     Recuerdo hace unos años haber creído que todo lo comprendía, hoy sé que solamente era un síntoma de la ingenuidad de la juventud y sigo siendo el mismo solamente que todo lo opuesto. Siento ahora que cada vez comprendo menos y en realidad ya comprender o no, no me importa.
     Eso de sentar cabeza tiene su gente de cabezas extrañas. La cabeza debe siempre andar sobre el cuerpo, una que otra vez cuando se hace ejercicio puede quedar en otras posiciones, pero mi cabeza nunca ha podido sentarse, ni que fuese nalgas.
     Orgasmos. Solo o en compañía es un más allá, placer del cuerpo por el cuerpo que raramente necesita alguna otra cosa para perfeccionarse. Rememoro los tenidos y suspiro impotente por los que nunca podré tener.

17.8.15

Sinceridad


           Cuántas veces fuimos niños y lo suficientemente tontos como para decir la verdad y saber que seriamos castigados por eso? Yo he seguido siendo un niño, diciendo la verdad a sabiendas de que habrá certeza de castigo para mí, sentir que es uno el que está equivocado mientras los otros dicen mentiras o gambetean la verdad, verlos rondar en sus ademanes y oírlos llegar a ningún lado. Cha, te pones filosófico... pero efectivamente mi querido Watson, eres tú el que está equivocado, si sabes que serás castigado por decir la verdad: entonces para qué la dices? Yo también fui niño y comprendí con los primeros correazos que a veces es mejor ocultarse ciertas cosas, no decirle las vainas a los papás en la cara porque eso es una falta de respeto, tu proceder es ni más ni menos una forma infantil de actuar la cual no has superado nunca y es peor porque te resistes a hacerlo, vuelves como el perro a halar el cuero del zapato. Es que no puedo, no puedo decir mentiras, tampoco puedo maquillar las verdades, nunca pude aprender, oía a los compañeros de la escuela decir mentiras, luego en la universidad y en los trabajos veía el proceder de los hipócritas y todos eran premiados, todos los falsos siempre llegan rápido al objetivo, y yo nunca pude ser así, pero sabes qué? Me cuesta llegar, pero llego. Ja ja ja, llegas por insistencia, pasas como un terco, llegas cansado, eres inoportuno o peor: anacrónico, poco táctico me dijo una vez un profesor en la U, así mismito. Cuesta, cuesta no saber mucho de formas y de diplomacia y quisiera, me esfuerzo pero me va saliendo el cobre, el ki sayayin que se siente en el planeta de Caiosama y siempre termino por herir sentimientos. Verga, mátate mejor, mátate, no seas así, esta sociedad no te merece, en verdad eres tú el del problema mira, y tienes que arreglarte, analizarte, no estamos en  la Alemania de la decisión final ni en China de sentencias capitales por el porte de una bolsita de pichi, estamos en el trópico papá, relax, no lleves las vainas tan a serio, mejor quédate callado cuando sientas que vas a decir algo que pueda incomodar, lo que vas a hacer es que vas a andarte por la vida rompiendo los puentes, diciendo verdades ácidas que en verdad aquí a nadie le importan, o es eso o te mudas hijo, lejos, cuidado te van  matar es qué, como a Roque Dalton o a Mandela, chucha, pero a Mandela no lo mataron. No? en serio? No, a Mandela lo tenían preso; bueno ya viste, eres el sabiondo pues, cuando es así mejor quédate callado y no lleves la contraria, eso lo dije nada más para joderte. Voy a tratar de hacerte caso, de ahora en adelante pensaré que a Mandela lo mataron, ok, como quieras, pero eso de estar diciendo la verdad por allí y contradiciendo a la gente no es bueno, =(

15.7.15

Chucha

 

    En estos días me enteré que la palabra chucha está en el diccionario de la RAE y eso me hizo muy feliz, no todo puede ser perfecto y dice que chucha es una forma vulgar de referirse a la vulva, al fin y al cabo sea chucha, vulva, vagina, o como se le llame al órgano sexual femenino debe tenerse en cuenta que en cualquiera forma estamos refiriéndonos innegablemente a una maravilla de la naturaleza, y el reconocimiento nuevo de la vieja palabra no viene sino a hacerle un honor a la palabra y al concepto. Pero me puse un poco triste porque en la parte en donde dice los paises en que la palabra se usa dice Perú y Colombia, no dice Panamá, bien: la palabra chucha es más internacional de lo que se cree, mal: la palabra chucha no es lo suficientemente panameña como para aparecer en el Diccionario de la RAE la aceptación de su uso en Panamá. 
      No me quedé con la espina, se me ocurrió que quizá la RAE le interesaria que en Panamá también usamos chucha para que eso pueda aparecer en la próxima edición del Diccionario de la Real Academia Española, por ello les escribí al formulario de propuestas del DRAE, la cuestión es que si somos más los panameños que les escribimos a los insignes letrados sobre la panameñidad de la palabra chucha es posible que nos hagan caso, así nuestros hijos y nietos podrán utilizar la palabra chucha sin ser censurados, yo fui de la generación que se llevó algunos golpes al decir esa palabra y sería justo que ya ningún niño o niña sufra más al no poder utilizar la palabra chucha, y que nosotros los viejos no sintamos más pudores al utilizar esta palabra que se refiere a algo tan hermoso como un órgano del que ha venido la humanidad entera.

22.2.15

La vida de Júlio*

Regalo de un viejo amigo

                En una pequeña ciudad del interior, llamada Poço, vive un viejo de barba espesa y cenicienta. El viejo se despierta todos los días antes de que el sol nazca, abre la bodega y espera a los primeros clientes. En verdad no existen muchos clientes yendo a la bodega. Entonces el viejo, que tiene un perro pulgoso llamado Edgar, saca tabaco negro de una gaveta y comienza, lentamente, a picarlo con una navaja española. La navaja española es un regalo de un rey muerto. Un amigo. La sombra escondida bajo las patas del perro marca el medio día. El viejo, de nombre Júlio, enciende y fuma mientras espera a los clientes. En verdad no existen clientes yendo a la bodega. Lo que no le impide al viejo abrir las puertas todos los días. El viejo, entonces satisfecho, llama al perro para que se acerque a su asiento, hecho de cuerdas de plástico trenzadas, acaricia sus orejas llenas de mordidas, y sonríe. Es una sonrisa tímida. El viejo tiene miedo de que algún cliente lo encuentre así, feliz. Él no piensa mucho sobre eso. Pensar no deja a las personas sonreír. Pero ahora es hora de cerrar las puertas. Y dormir. La noche hace que el viejo recuerde.
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*Traducción libre del cuento A vida de Júlio del libro Vidas Cegas de Marcelo Benvenutti.  

10.2.15

La vida de Batista*

2015 - 02 - 10 - puerta
                La puerta estaba trancada. Bien saben ustedes lo irritante que es quedar preso tras una puerta. Pero aquella era la puerta de mi casa. Y yo tenía que ir a trabajar. ¿Y después? Después debía encontrarme  con Isabel. Isabel me esperaría con sus ojos abiertos parpadeando ceguera indefinida. Pero la puerta trancada no se abría de ninguna manera. Claro, mi jefe, Doctor Alberto, ya debía estarse preguntando por qué diablos yo no había ido a trabajar. ¿Será que aquel imbécil de Batista olvidó la reunión con los argentinos? Imagínese. Pero mi teléfono no funcionaba. Entonces, mirando hacia afuera, me detuve un momento y observé a Isabel caminando por la calle, frente a mi casa. Isabel abrió la puerta. Su mamá se había muerto. Me abrazó y lloró. Diez días después la misma situación. Esta vez recordé a Isabel. Y la puerta se abrió. Cuando fui a trancarla, no cerraba. Llamé al cerrajero. La puerta  no cerraba. Los bomberos. Nada. Irritado, fui a dormir. Ninguna de las puertas por las que entraba  podía cerrarse nuevamente después de que las había abierto. Mi casa estaba enteramente abierta. Increíblemente abierta. Para siempre. Fui a trabajar. Abría la puerta del despacho del jefe para explicar esa extraña situación. Él se rio en mi cara. Al salir, no pude cerrar la puerta. Él dijo que yo había hecho algo para que eso ocurriera. Nuevamente llamaron a los cerrajeros y a los bomberos. Y nada. Nadie podía cerrar la maldita puerta. Así como ninguna de las malditas puertas por donde yo hubiese entrado. Salí a la calle. No quería mirar a nadie más. El maldito ómnibus que tomé no cerró la puerta. El maldito restaurante en que almorcé tampoco. Llamé a Isabel. Ella creía que todo eso era una locura. Pero las puertas de su casa no cerraban. Ella dijo que yo había hecho algo para que eso ocurriera. Que ella intentaría ayudarme. No Isabel, no entendiste nada. Ahora la casa de Isabel estaba abierta para siempre. Después de algunos días, durmiendo con las puertas abiertas, decidí que ellas no tenían ningún sentido. Quité todas las puertas de mi casa. Ahora vivía en una casa sin puertas. ¿Para qué vivir en un lugar sin puertas si cualquier maldita puerta por la que yo entrase nunca más se cerraría? Salí a la calle y entré por la mayor cantidad de puertas de tiendas, de edificios, bancos y casas que me fuese permitido. Me despidieron del trabajo. Tomé el dinero de la liquidación, vendí algunas cosas de valor y me fui caminando por la carretera. Los ómnibus que tomaba y los camiones que me daban aventón quedaban con las puertas abiertas. Por televisión vi el caos que había en mi ciudad. En cada ciudad a la que llegaba repetía el maldito ritual de cruzar todas las puertas que me fuesen permitidas. La idea de casarme, tener hijos y ascender en mi carrera de contador en la empresa de auditoría en la que trabajaba me parecía totalmente ridícula. Nada de eso tenía sentido, ahora tenía un motivo para seguir viviendo. Durante meses seguí la misma rutina. Las autoridades perplejas y la población en pánico no sabían qué hacer. La situación era incontrolable. Al comienzo, las casas, tiendas y bancos eran robados y saqueados a cualquier hora. Muchas personas murieron en conflictos fútiles disputándose la propiedad de bienes inútiles e inservibles. Después de algún tiempo esos conflictos fueron parando. Los ladrones no encontraban lugares para guardar lo que robaban. De vez en cuando  me daba al trabajo de entrar en las casas y tiendas en las que no había entrado la última vez. Siempre buscaba empleos como entregador de gas, recogedor de basura, cartero. Cualquier profesión  en la que pudiese cruzar la mayor cantidad de puertas posible. Los científicos e ingenieros intentaban encontrar una solución para aquel problema ilógico. La industria de la construcción civil entró en colapso. Millones de personas quedaron desempleadas. Como los medios de comunicación no podían convencer a la población de que todo sería solucionado, las personas comenzaron a construir casas sin puertas y dejaban sus pertenencias tiradas en cualquier rincón. La industria de los bienes perecederos entró en recesión. Muchas personas dejaron de trabajar. La comida era tirada en las calles para quien la quisiera comer. Los muebles, tirados afuera de las casas. Los televisores, quemados. Luego,  no conseguí más empleo. El país entero se había convertido en un enorme campo abierto de locos insensatos que vivían en las calles. Los países vecinos eran invadidos por hordas de inmigrantes dementes y hambrientos. Hui antes que cerraran las fronteras. Mi país vive bajo la ley marcial de un ejército internacional. Pero, ayer, entré en mi primera casa en Buenos Aires. Ellos aún no saben que soy Batista. El portero.  
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*Traducción libre del cuento A vida de Batista  del libro Vidas Cegas de Marcelo Benvenutti

25.1.15

La vida de Porto Alegre*

2014 - 06 - 26 - sin título

            Porto Alegre respira aliviada el descanso de un día hábil entre un jueves harapiento y un sábado caliente aproximándose. Los ómnibus casi vacíos, pocos automóviles en las calles silenciosas. El calor nublado de un septiembre flores. Porto Alegre respira aliviada de la resaca de un día inhábil. La agonía de sus días hábiles se fue con los inmigrantes de fin de semana. La agonía está en el litoral, en Santa Catarina, en la Sierra gaúcha, en el Nordeste. En Porto Alegre suspiran sus habitantes apasionados que transitan silenciosos entre sus aceras ensombrecidas por los arbustos apretujados.  El olor grasoso de las cocinas de los bares del barrio Cidade Baixa. El gas carburo de los oleoductos de la Avenida Assis Brasil. El hormigón de la larga y fría Farrapos. En una calle escondida en la Zona Norte sobresale la cruz de una iglesia distante. Una visión nebulosa del valle del Jacuí. Porto Alegre duerme tranquila bajo el velo de sus habitantes silenciosos y contentos de un viernes hábil. Un martilleo en un patio. El gallo de un altar clandestino al amanecer. Las sacudidas de los ómnibus soñolientos en la mañana caliente. La Rua da Praia paralizada en el tiempo con los ecos de los buhoneros  en frente de los muestrarios de las tiendas en quiebra liquidando sus inventarios. Las sandalias en el piso de la mendiga sentada en la banqueta de la plaza Glênio Peres. Las escaleras húmedas de la Galería del Rosário lamentan incluso la ausencia de los fantasmas de costumbre. Los bancos vacíos respiran la falta de clientes y empleados. Uno que otro motociclista atrasado llevando el almuerzo perezoso por la avenida Carlos Gomes. Niños jugando fútbol en el camino de la Glória. Jubilados gastando sus míseros cheques en el premio gordo o en el jogo do bixo. Los comercios de loterías y gaseosas. El mercado del libanés en la Benjamin Constant. La refresquería de los gringos en la Osvaldo Aranha. La panadería de los alemanes en la Couto de Magalhães. Los pajaros ni cantan en el silencio de un septiembre primavera. No es el sol ni el transcurrir de su movimiento lo que le da el encanto a Porto Alegre. El encanto de Porto Alegre nace en los días feriados de la primavera. En la primavera de Porto Alegre más que en cualquier otro lugar del mundo se respira la pasión triste de los solitarios felices que caminan bajo las ramas de los árboles verdes, naranjas, rojos. La mujer de cabellos a la altura del cuello caminando de vuelta al trabajo después del almuerzo y cantando una canción inaudible que hace que su mente se pierda en sueños amarillos y zapatos sin cordones. Así es Porto Alegre cuando solitaria y caliente respira aliviada la pasión egoísta de sus aceras vacías. Es Porto Alegre mujer sentada en el muro frente a las casas viendo el día pasar. Un día soleado y caliente. En esos días los habitantes de Porto Alegre se enamoran y se pierden en sus delirios infantiles. No existen palabras. Porto Alegre duerme. Y sus habitantes sueñan.

*Traducción libre del cuento A vida de Porto Alegre del libro Vidas Cegas de Marcelo Benvenutti

18.1.15

La vida de Leo*

2015 - 01 - 12 - Espacio y explosión
            Cien años atrás nació Leo. Doscientos años antes la implosión demográfica y la revolución genética de los chips trajeron como consecuencia que, gradualmente, la humanidad fuese reducida a solamente dos personalidades. Fark y Zank. Los científicos crearon los chips biológicos con la idea de que, junto a la experimentación creadora de Aldous, el computador central del gobierno mundial, controlase la paz  y el orden en la tierra a través de millones de personalidades básicas de todo el género humano. Con el transcurrir del tiempo, las personalidades entraron en conflicto. Entre guerras, asesinatos, envenenamientos en masa y apropiación de cuerpos los chips fueron decreciendo en escala geométrica. Los chips vencedores eran multiplicados y los cuerpos humanos derrotados, apropiados. La batalla de los chips llegó a su ápice con la muerte de la última personalidad pacífica que sobrevivía hasta ese momento. Los cuerpos comenzaron a salir de las incubadoras Orwell de ambos lados con la personalidad de sus idealizadores. Aldous fue destruido. La Tierra se convirtió en una megalópolis grisácea en eterna disputa entre las personalidades de Fark y Zank. Fark es un chip biológico egocéntrico, programado para construir edificios y máquinas veloces y originalmente fue fabricado con los ideales del pangermanismo de un economista admirador de Keynes. Zank es extremadamente centralizador, mentiroso y experto en electrónica. Fue inspirado en el cerebro de un publicista londinense lector de Nietzsche. La capacidad destructora de ambos es proporcional a la velocidad con la que se multiplican y dominan territorios unos de los otros. Un día, una ciudad es Fark. Al día siguiente, es Zank.  Los chips son destruidos e instalados instantáneamente. La historia de lo que fue un día la humanidad estaría resumida a la eterna disputa entre los autómatas Fark y Zank se no fuese por el nacimiento de Leo. Pero antes de describir ese acontecimiento que dio origen al mundo en que hoy vivimos, es necesario explicar cómo era la vida en los días de Fark y Zank. Las ciudades Zank tenían grandes templos coloridos con música electrónica incesante y repetitiva y ellos trabajaban día y noche frente a pantallas fluctuantes con las cuales se comunicaban. Se alimentaban de vegetales mutantes que dependiendo de la temperatura o altitud cambiaban de color, forma o sabor. Los Zank eran disciplinados y no creían en la muerte. Tenían la convicción de que la existencia era continua e intensa. Cada Zank tenía autonomía para dedicarse a cualquier actividad necesaria para la sobrevivencia de todos, pero estaba programado para adorar a los inmensos tótems rojos que sobrevolaban las ciudades Zank noche y día. Los Fark vivían en rascacielos de diversos formatos, desde pirámides hasta dodecaedros fosforescentes. No adoraban ninguna imagen como los Zank, pero conferían a los números ideales sagrados solamente comprendidos por un Fark. Cada uno de los Fark tenía un número sagrado y aun entre ellos existían guerras internas de facciones que adoraban a uno u otro número. Todas las formulaciones de decisiones de los Fark pasaban por las tres etapas clásicas de tesis, antítesis y síntesis. Incluso la decisión de comer o no las pastillas orgánicas sin color que variaban de sabor y textura de acuerdo con la cantidad con que eran absorbidas en una de sus comidas diarias, era tomada solamente después de la tercera etapa. Los recursos terrestres eran incesantemente reciclados. Nada nuevo era producido y fuera de la gran megalópolis, los océanos infinibles se perdían en la oscuridad y en el silencio de la naturaleza muerta y sumergida en sus profundidades. Las inmensas áreas forestales crecían sin ningún control tanto en los territorios Zank como en los Fark. El cuerpo humano alcanzó un desarrollo genético que lo había desnudado de toda ropa y accesorio como también de la necesidad de la diferenciación entre sexo, edad o identidad étnica. Si los cuerpos tenían genitales, arrugas  o varias tonalidades de piel era tan solamente para confundir al enemigo que nunca sabía si el de al lado era un Fark o un Zank disfrazado. Pues esta era la gran característica que nos unía. La disimulación. Muchas veces Zanks y Fark se mataban dentro de sus propias facciones sumergidos en la duda de la disimulación ajena. El miedo de la disimulación llegó a tal punto que millones de Fark y Zank comenzaron a suicidarse después de varias crisis existenciales espasmódicas cada vez más intensas. Fue en una de esas crisis que un Fark, o un Zank, no se sabe con certeza, instaló un chip de otro cuerpo en su propio cerebro intentando descubrir cuál era su propia personalidad. Pero en vez de descubrir su verdadera identidad los dos chips biológicos unidos acabaron por eliminar la memoria de uno y de otro. El cerebro sin absolutamente nada para controlar su cuerpo tuvo que aprender cómo funcionaba todo a su alrededor. Al poco tiempo entendió la disimulación de ambos lados por la asociación de los circuitos inactivos de los dos chips unidos en nuevas funciones. El nuevo chip sabía todo lo que planeaban Fark y Zank. Aprovechándose de eso consiguió que unos y otros hiciesen lo mismo que él había hecho. Se autodenominó Leo. Los nuevos chips que se asociaron a él se denominaban con otras centenas de nombres diferentes. Los Fark y los Zank que no se convertían acababan matándose por inmolación, ahogamiento o cualquier otra manera que impidiese al enemigo conquistar sus chips. El miedo de perder la identidad propia causó que Fark y Zank desaparecieran de la faz de la tierra para no permitir que se transformaran en nuevos tipos de chips zero. Las incubadoras Orwell fueron destruidas para que el enemigo en común no se apoderase de sus tecnologías de multiplicación de la especie. Cada chip zero comprendía el ambiente en que vivía. Creaba un lenguaje propio. Tenía gustos de acuerdo con su sexo, tamaño o edad. Los compartía o no de acuerdo a su conceptos propios e indisociables. Las ciudades asumieron millares de identificaciones y simbologías aleatorias e indefinidas. Leo, que descubrió ser mujer, conoció a una personalidad llamada Rob. Después de siglos, dos cuerpos se unían en el acto sexual. De esa unió nació Rutar. Rutar soy yo. Yo soy un poeta. Y estoy muriendo. 

 *Traducción libre al español del cuento A vida de Leo, publicado en el libro Vidas cegas de Marcelo Benvenutti.

13.1.15

La vida del instante*

2014 - 09 - 28 - sin título
          
           El sol aun no iluminaba el cuarto de Francisco por las aberturas de la persiana y él, con los ojos abiertos, esperaba el amanecer observando la ventana oscura. El día nace como las sílabas de cada palabra siendo formada. Cada sílaba de las palabras que se van formando en la mente de Francisco. La calle todavía desierta contrasta con la mente llena de ideas de Francisco. La primera empresa que Francisco marcó en los clasificados del periódico fue una industria química. Se necesita contador especializado en análisis de costos, inglés fluido y conocimiento de programas de planillas y banco de datos. En el ómnibus, sentado, observando las calles que van separando las casas, Francisco cerró los ojos y se vio sentado en una silla de brazos confortables,  con un computador al frente, la taza de café humeante en un rincón de la mesa y un teléfono exclusivo. Y todo eso se disipó al verse muerto, sentado al frente de un computador lleno de polvo. Millares de personas muertas en una explosión al sur de India. Y Francisco pensó en aquel empleo en la compañía de seguros. La misma escena, el mismo sueño, millares de personas muertas en una explosión al sur de India. Y en todos los empleos marcados en los clasificados de su periódico, Francisco miraba la escena.  Muerte. Francisco se bajó del ómnibus, entró en un bar cualquiera, pidió un trago y se sentó en un banquillo. Intentaba entender el porqué de ese sueño insistente e irracional. He allí él, un contador cualquiera de treinta años buscando un empleo para llevar su vida adelante. Quién sabe si conocer una mujer que por lo menos lo soportase, pues no creía que alguien pudiese realmente amar a otra persona al punto de abandonar sus propios sueños. Quién sabe si  viajar por Europa en un octubre cualquiera. Quién sabe si tener una hija de nombre Ângela y llevarla a pasear y jugar en el parque del condominio en donde ciertamente viviría un día. Una placa con su nombre en la puerta de un despacho en un edificio de vidrios y oscuro en el centro de la ciudad. Cada sueño se formaba en su mente como las palabras de una frase interminable. Y Francisco se perdía en sus propios pensamientos de felicidad egoísta y humana. Pidió una cerveza. Ana conduce despreocupada por la ciudad. Con lentes de sol y fumando un Marlboro Light, Ana zigzagueaba por las calles vacías de un barrio de la periferia.  En la radio, una vieja música de un inglés muerto. En la mente, alcohol de la noche anterior. En la sangre, cocaína de la noche anterior. En el estómago, esperma de la noche anterior. En la calle vacía un hombre que cruzaba frente al carro surgiendo de la nada dentro de un bar. En el sur de India, millares de personas trabajan en una fábrica de medicamentos.

*Traducción libre al español del cuento A vida do instante, publicado en el libro Vidas Cegas de Marcelo Benvenutti

11.1.15

La vida de los búfalos*

2015 - 01 - 08 - 

            La primavera se avecinaba, pero Andre todavía sentía mucho frio en su trinchera de la frontera belga. El día anterior se había alimentado con un pedazo de pan negro y un resto de queso en descomposición. Andre imaginaba que del otro lado, a decenas de metros de donde estaba, los alemanes también debían estar en la misma situación. Hambrientos y con frio. Varias semanas de combate habían pasado y nada hacía creer que la situación terminaría. Días de silencio y dolor seguían a los días de combate intenso, del cuerpo a cuerpo hasta el bombardeo de las líneas enemigas,  de las escaramuzas nocturnas, de las voces de los compañeros agonizando en el infierno de minas y cadáveres que separaban los ejércitos, las tentativas de envenenamiento del agua, las hediondeces sofocantes del sudor, las heces y muerte. El sol de la mañana daba un aire de gracia tras las nubes grisáceas en el horizonte y en toda su magnitud iluminaba ambos lados con la misma proporción, cuando un ruido parecido al de un trueno despertó a todos los soldados. Como Andre, aun perdido en la duermevela matinal, o Karl, del otro lado, asustado con lo que podría ser otro bombardeo de los aviones franceses, miró en dirección al estruendo. Un estruendo que aumentaba y una nube de polvo que poco a poco iba cubriendo el sol de la mañana. Los soldados se despertaron, se posicionaron con prontitud, en los nidos de ametralladoras, esperaban el primer tiro enemigo, los rifles cargados, la infantería, en una expectativa angustiante, respirando suavemente, esperando el bombardeo que vendría del otro lado. Ninguno de los dos lados recibía noticias de la radio. El estruendo se aproximaba, había cubierto la luz del sol y la nube de polvo galopaba trayendo una mezcla de hedores y mugidos lánguidos de animales en corrida. Andre había visto algunos años antes en un proyector de cine algo parecido. Era un film americano y hablaba de grandes animales de la planicie. Los búfalos. Karl tuvo que preguntar a un compañero de su brigada que le explicó qué animales eran esos. De un primer momento de estupefacción, los oficiales pasaron a la histeria que aumentaba en relación al tiempo que demoraba en dispersarse aquella inmensa y compacta manada de búfalos. Los búfalos mugían y sus fuertes músculos los impulsaban a una velocidad tal que ningún animal conseguía separarse del resto del grupo. Los oficiales decidieron, inclusive sin saber la decisión del otro lado, atacar a los animales. Las ametralladoras y los rifles de los dos ejércitos desperdiciaron sus municiones en pocos minutos y nada. La manada, cada vez más grande y compacta, iba apropiándose poco a poco, de toda la extensión del campo que separaba las trincheras. En la misma medida en que los animales no morían, las balas, como si estuvieran atravesando fantasmas, llegaban intactas a sus destinos, incluso acertando en uno que otro soldado enemigo que se apartaba de la trinchera. Algunos soldados decidieron entonces, como convencidos de la alucinación colectiva, cruzar el campo. Pero luego los otros fueron instados en quedarse en sus posiciones, pues todos los soldados que intentaron enfrentar a la manada murieron aplastados por las patas de los búfalos. Por la radio, los comandantes de los ejércitos, aconsejados por los pilotos de la fuerza aérea, ordenaron el bombardeo de la manada. Pero, como los soldados imaginaban, no pasó nada. Andre decidió que era un buen momento para armar un cigarro y respirar mientras se ensombrecía su mente. Karl, todavía dudando de lo que pasaba ante sus ojos, pidió lápiz y papel y escribió una carta a su mamá que vivía en Düsseldorf. Con el transcurrir de las horas, y de los días, continuaba la extraña situación, ni siquiera se sabía de dónde venían todos esos animales americanos en medio de un valle en la frontera belga y tampoco se tenía ninguna idea de a dónde se dirigían o en donde paraban de correr, los soldados se contentaron divirtiéndose y bebiendo. Muchos fueron dados de baja, otros se perdían por mucho  tiempo contemplando  la belleza y vigor de aquellos especímenes libres, fuertes e indestructibles. Los campos destruidos de Bélgica eran como las enormes planicies de las Montañas Rocallosas. Los comandantes de los ejércitos, sin haberlo acordado, decidieron evitar que este acontecimiento se conociese y a todos los periodistas y soldados se les prohibió expresamente comentar aquella situación más allá de las trincheras. La guerra fue desviada a otros frentes, los soldados, en números cada vez mayores, eran enviados a otras trincheras, a otros campos, ciertamente, para que tuviesen derecho a otras muertes. Para que no fuese totalmente abandonado el espacio en disputa, Andre del lado francés, y Karl del alemán, fueron designados como vigías permanentes, adheridos a una ametralladora y a un radiotransmisor. Las semanas y los meses pasaron. Andre, que había vivido algún tiempo en Alsacia, arrastraba un repertorio alemán, y después de tanto tedio y de estar incomunicado, encontró la frecuencia de Karl y comenzaron a conversar. Karl le hablaba de su familia, de su papá funcionario de un banco, su mamá, operaria en una fábrica, su hermana mayor se casó con un austriaco. Andre le contaba sobre las tardes en Reims, de una muchacha llamada Gabriele y de cómo esperaba pedirle casamiento cuando acabase la guerra. Buena parte del tiempo, como no podían verse el uno al otro entre las patas de la corrida de los búfalos, jugaban a encontrar al búfalo más fuerte, el más bonito, el más veloz, al que tenía los cuernos virados hacia un lado, a otro que tenía el lomo más inclinado, a otro que corría saltando, a uno que se dejaba cargar por el peso de los otros, a uno más débil que evitaba ser embestido, a uno con una mancha blanca en el hocico. La tierra siendo escavada por el trotar incesante, las últimas minas explotando, el fuerte olor a estiércol que paseaba en el vaivén del viento, el polvo que muchas veces cegaba y los hacía toser durante la noche. El ruido de la manada hacía parte del ambiente. En las noches el polvo se mezclaba con las estrellas y la luna se escondía como si se incendiase en medio de una fogata. Ni la lluvia ni la nieve hacían más lento el correr de las bestias. Cuando llovía, el lodo tornaba más bello el espectáculo de la velocidad y la tierra revuelta. En las nevadas los búfalos brillaban y sus patas oscuras contrastaban con el blanco trayendo a la visión de los dos escogidos los más límpidos cuadros en negro y blanco en movimiento que un ser humano haya tenido la oportunidad de admirar. Andre y Karl se trataban como viejos amigos, acordaron encuentros, a sabiendas que eran casi imposibles, después de la guerra. Posibles borracheras para luego acostarse con algunas prostitutas en París ¿Quién sabe? Pero una mañana fría, después de un año sin descanso ni comunicación, olvidados, ninguno de los dos abandonó el puesto con miedo a ser arrestados por deserción, alimentándose de agua de lluvia, insectos, roedores y hiervas rastreras, flacos y cansados, despertaron al mismo tiempo, asustados, constataron que los búfalos no corrían ya por el descampado. En un primer momento se admiraron, paralizados, esperando un movimiento del otro lado. Pero las órdenes eran objetivas. Al cesar la corrida de la manada, y tener noción de la posición contraria, la misma debía ser tomada con la eliminación del enemigo. Y entonces dispararon sus ametralladoras y acertaron. Agonizaron por unos minutos y se miraron suplicantes el uno al otro. La guerra había terminado, informaba la radio.

*Traducción libre al español del cuento A vida dos búfalos, publicado en el libro Vidas Cegas de Marcelo Benvenutti

4.1.15

La vida del verdugo*

2015 - 01 - 03 - Borrador

            Dejaron a João mucho tiempo trancado en la celda oscura. Una vez al día le daban comida y limpiaban su celda. El resto del tiempo João no hablaba, respiraba suave, pensaba en alguna cosa, contaba los minutos y las horas que no sentía, observaba los surcos en la pared fría y sin color de la celda oscura. Pero él sabía que no demorarían mucho más para ir a buscarle y entregarlo al verdugo. El verdugo enciende un cigarrillo y ve la televisión. En la televisión están dando un film en blanco y negro en la madrugada del sábado. Él se levanta y va hasta la celda en donde está encerrado el preso João, condenado a muerte por haber cuestionado la infalibilidad humana. Y João no lo creía. João nunca tuvo amigos porque nunca pudo dejar de ser sincero. Y ustedes, mis amigos, saben cómo ser sincero puede acabar con una amistad. Si no le gustaba una situación o persona, João lo decía, sin consultar la opinión ajena. Él no dejaría de pensar diferente por causa de que alguien no concordase con él. Sentía asco cada vez que escuchaba la palabra consenso. Tolerancia. Comprensión. Entendimiento. Pero la sociedad no concordó con João. Fue confinado en una celda y le dieron la oportunidad de admitir sus errores para cambiarle la pena. Qué errores?, pensó João.  Nosotros no erramos cuando somos sinceros. La verdad está en los ojos del verdugo. Él no miente. No consiente. No discute. João gustó de los ojos del verdugo. Le preguntó por qué lo sacaba de la celda una madrugada solitaria de sábado.  El verdugo le dijo que estaba triste. Quería conversar con alguien. Alguien que lo escuchase antes de dormir. João escuchó los lamentos del verdugo. Él tenía dos hijos. El mayor quería ser abogado. El menor, médico. Él intentó disuadirlos, pero no consiguió nada. La madre también los apoyaba. Ellos reclamaban sobre la mala fama que la profesión de verdugo del padre les daba. Esperaban el día que se jubilara para no tener que escuchar comentarios impertinentes sobre en dónde estaba el papi asesino de los cachorros. Qué saben ellos? Yo amo ser verdugo. No escogí ser verdugo porque el destino o cualquier otra de esas ideas bobas de estudiante me lo impusieran. A mí me gusta ejecutar personas. Ver sus cabezas rodando, sus ojos retorciéndose en la caída, sus cuerpos cayendo compactos y calientes en el piso blanco del patio del presidio, siendo manchado de sangre pecadora. El verdugo lloraba en el hombro de João y le pedía perdón por tener que matarlo a la mañana siguiente, pero él no podía dejar de decirle que su trabajo sería bien hecho y que no temiera sentir dolor o ser humillado en su muerte. João le sonrió, le dio un beso en el rostro cortado, barba rala y pegajosa, le habló. No, mi buen amigo. En toda mi vida no encontré un hombre tan sincero y verdadero como usted. Busqué toda la vida la verdad en los ojos de alguien. Mis papás mentían. Deseaban mi bien, me decían. Pero no seguí la carrera que ellos querían que siguiera. Seguí la vida que yo sabía verdadera. Abracé a las personas por propia voluntad, deseé a las mujeres que amé, desistí de todo lo que no tenía ningún sentido. La verdad está en los sentimientos, mi amigo. Y aunque mis sentimientos eran verdaderos solamente encontré la falsedad, la discordia, la intriga. No me quejo de la vida que tuve. Me quejaría si hubiese hecho algo que no estuviera de acuerdo a mis sentimientos. Y lo hice. Por eso estoy aquí. Haga aquello que quiera hacer. El verdugo lagrimeó, restregó las lágrimas en los hombros de João, limpió su nariz, el sol nacía. Se escucharon los primeros pasos en el patio del presidio. El verdugo soltó las cadenas de João y le dijo que huyera. João apretó la mano, caminó en dirección al centro del patio y esperó el momento de la ejecución. Él no permitiría que el verdugo se dejase llevar por la mentira de la piedad. Ahora él tenía un amigo. Y moriría por eso.

*Traducción libre al español del cuento A vida do carrasco, publicado en el libro Vidas Cegas de Marcelo Benvenutti