18.10.15

P

O el ingenuo puedo ser yo, apego ciego a la contemporaneidad, automóvil, sedentario; ver el horizonte lejos los árboles montañas y las cercanías pululantes de basura, Capira, el auditorio donde los niños juegan fútbol. Me deprimo con un problema súbitamente el derrotismo/una falta de apoyo-cualquier cosa, aunque sigo trabajando para no llegar a la cúspide de la decadencia que escupe lava y quema todo… Verga, qué sueño, mierda, qué espanto, me veo al espejo y reclamo un poco de orden, varios días sin ejercicio, noches lleno de costillas agridulce de la China de Chame y papitas fritas, no vuelvo al alcohol sólo porque me hace gravemente improductivo en las mañanas)(la goma me llegaba de repronto, estaba acomodando algunas cosas de la chupata y me despertaba treinta minutos tarde y con un olor a destilado que no se pasaba con mentitas, qué barbaridad, qué porquería, no vuelvo al trago, cuántas veces me mentí a mí mismo? Cuántas ocasiones dejé de ser yo para ser el títere narcotizado? Contemporaneidad, todo al acceso de la mano, smartphone-dependiente, el miedo más grande de muchas y muchos es estar sin red, el mío a veces, sobre todo cuando vengo a postear alguna cosa y no consigo o cuando quisiera sentarme a escribir una cosa y la compu está lejos, mi generación está en el ocaso de sus costumbres y ya no existen internets café, gente que bloguea desde el teléfono y yo que nunca he podido, contemporáneos, hago una defensa repitiendo como papagayo una idea que en nada me beneficia, como miles defendiendo un capitalismo que los aplasta u otros amando el comunismo en la teoría que mata en la práctica de hambre a Coreanos, Dios te invoco, no sé para qué, tú sabrás si contestas.

1 comentario:

  1. Muito bom esse texto!

    *Primeira vez que comento aqui

    Wellinton

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Favor combatir la idea y no al mensajero, gracias!