7.10.15

S

          Hoy es la coyuntura y su dilución, como un plástico que se va quemando con algo caliente de cerca y se va volviendo líquido, así es más o menos el periódico a la exposición de candela que se oxida rápido transformado en negras cenizas y vuela con la primera brisita, día a día son las mismas historias una secuencia de fotos que van poniendo en un data shou con otra gente o en lugares distintos, pero las secuencias no dejan de sorprender en parecido, quizá cambie el estilo; hasta qué punto es diferente el hoy de Varela y el ayer de la dictadura? No puede hablarles este servidor con la propia experiencia de un sobreviviente lúcido de los sesenta en adelante, pero he escuchado y leído algunas cosas y compararé como no se debe. Dicen que entonces hubo muertos por orden de la Fuerza Pública, desaparecidos, torturas, a ciencia cierta pocas cosas de estas se han probado en los tribunales, no hay comisión de la verdad que sirva ni museo de historia contemporánea que se haya puesto en el trabajo de abrir las puertas y dejar que se sepan algunas cosas… Hoy está sangriento de uno o dos muertos por día, con suerte no sube a cuatro el conteo diario, desapariciones forzosas, secuestros de niñas por el interior, crudo crudo, y no puede comprobarse si el gobierno u autoridades estén detrás de la situación, lo que sí debe decirse es que el Estado está allí para evitar que corra tanta sangre, como si guerra civil fuese, pero cada vez está más ausente, más distante de la población, más preocupado en resolverle los problemas a los Motta que a los que no son dueños del aeropuerto y que son mayoría. Hablando del aeropuerto, ojalá los muertos y los secuestrados no les lleguen hasta allá, pero si llegan, sería solamente parte de la realidad del resto del país, no es que nadie esté bien como dicen los grafitis, pero tampoco es que la vaina esté tan bonita como las fotos llenas de edificios y lucecitas de colores con una leyenda en tipografía sofisticada: Conozca Ciudad de Panamá… Esa no es la realidad de allí cerquita por Ernesto Córdoba o el propio Tocumen, a los alrededores del aeropuerto y qué hay del resto del país? Acaso no se ha vuelto David una meca del pandillerismo, qué decir de los cuatreros por Azuero que ya no respetan ni a las vacas flaquitas del fenómeno del niño que pareciese que nunca supieron las autoridades que ese tiempo de sequía y escasas lluvias venía, pero ese es otro tema olvidado, quizá por eso, por la prioridad que aquí tiene la coyuntura, la consecuencia es olvidar las soluciones de raíz y pensar siempre en el paliativo como norte- que Dios provea y nos ampare de pistoleros y varelistas.       

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